El voto de esta semana reflejó el tono del debate de la semana pasada en la asamblea nacional, con 281 de los 302 votos positivos provenientes de la Unión para un Partido Movimiento Popular, con el apoyo del liberal partido de Nuevo Centro. El proyecto recibió la oposición de la mayoría del resto de los partidos políticos franceses.
La Asociación de Juego Remoto (RGA), en tanto, expresó su pesar de que la ley de juego francesa tal como está planteada no logre ninguno de los objetivos declarados. La RGA dijo que el régimen regulatorio e impositivo propuesto “será poco atractivo y, en muchos casos, completamente inviable” para las empresas de juego online del sector privado, mientras que se considera que incluso habrá restricciones posteriores que podrán ser presentadas al proyecto a medida que se avance en la promulgación del mismo.
“En su forma actual, la legislación francesa planeada no será viable para la mayoría de los operadores del sector privado, y Francia se perderá la oportunidad de compartir el crecimiento y los beneficios asociados a tener su propia industria del juego online regulada”, dijo el CEO de RGA, Clive Hawkswood. “También se corre el riesgo de que haya posteriores dificultades al nivel de la Unión Europea, debido a que el nivel de restricciones es tal que podría ser considerada como una barrera inaceptable para la entrada al mercado”.
Estas preocupaciones fueron tomadas por la Asociación de Juego y Apuestas Europeas (EGBA), que dijo que el voto del martes empeora las condiciones para la apertura del mercado.
“Al tiempo en que Europa está observando el desarrollo de la reforma francesa, la introducción de restricciones injustificadas está amenazando con corromper el trabajo eficiente del mercado. Si el senado vota de acuerdo a estos lineamientos, el pronóstico de un mercado francés que sea viable y a la vez cumpla con las leyes de la Unión Europea se ve cada vez más lejano”, dijo Sigrid Ligné, Secretaria General de EGBA.