El delegado de los funcionarios de Casinos, Julio Sagrada, sostuvo que se busca un rápido tratamiento del proyecto de ley que aumenta la pena para los juegos ilícitos.
“Cada vez aumenta mucho más; estamos hablando de alrededor de 14-15.000 máquinas, tal vez 20.000, y esto crece y crece y no hay elementos jurídicos idóneos para poder frenar este empuje. Es un fenómeno que se da tanto en el Uruguay como se está constatando en países de la región. No se sabe quienes pueden ser los financistas o capitalistas de ese tipo de cosas”, manifestó Sagrada y agregó que “esto está generando y fomentando la ludopatía”.
El proyecto de ley enviado por la Dirección de Casinos del Estado al Parlamento prohíbe estas máquinas y penaliza su utilización, pero en el oficialismo no hay consenso en este tema porque algunos sectores comunicaron que están dispuestos a regular la actividad, pero no prohibirla.
La iniciativa está a punto de fracasar porque los tiempos parlamentarios no son suficientes como para buscar consensos en la propia interna del Frente Amplio.