Bajo una ley de 2007, diseñada para impulsar el juego en las principales ciudades y generar crecimiento económico en las regiones más pobres, los casinos y otros establecimientos de juego serán reubicados desde Moscú y otras ciudades hacia otros centros remotos- en la zona del Báltico, en Kaliningrado, Siberia, la costa del Pacífico y el sur de Rusia – para el 1 de julio de este año.
"Nuestra empresa no quiere mover su negocio a zonas especiales. Nadie quiere moverse hacia allí, y además, no hay infrastructura en esas zonas especiales, y no se ha construido nada todavía", Lavrenty Gubia, de Storm International, le dijo a RIA Novosti, agregando que todos los principales actores de la industria piensan lo mismo.
Gubin dijo que su empresa estaría forzada a cerrar la mayoría de sus centros de juego a partir del 1 de julio, perdiendo cerca del 80% a 85% de sus ingresos y dejando a miles de empleados en la calle. Storm International maneja los casinos de Shangri La, JazzTown, Nueva York y Udranik en Moscú.
De acuerdo a Gubin, en Moscú se produciría el surgimiento de casinos ilegales, similares a los que hay en Turquía e Israel, luego de que la prohibición entre en vigencia. Los ingresos provenientes de los impuestos de juego generan U$S 193 millones para el presupuesto local, de acuerdo al gobierno de Moscú. Los casinos de esa ciudad tienen cerca de un millón de visitantes, dijo Gubin.