Con excepción de Montevideo, la licitación abarcará a las salas de los Casinos del Estado diseminadas en el interior del país. También se permitirá la instalación de emprendimientos mixtos -sociedades entre el Estado y particulares- en departamentos donde no hay locales de Casinos como, por ejemplo, Trinidad y Florida.
Los pliegos de la licitación internacional, que fueron elaborados para la Dirección Nacional de Casinos por el estudio Ferrere Abogados, señala que si un complejo hotelero desea instalar un casino mediante el sistema mixto, deberá ser al menos de categoría de cuatro estrellas.
El sistema mixto establece que empresarios privados invierten en centros turísticos, deportivos, culturales o comerciales donde se instalará una sala de juego. Esta será explotada por la Dirección Nacional de Casinos y el inversor percibirá una contraprestación por concepto de arrendamiento del inmueble. Esa contraprestación será un porcentaje de las utilidades de la sala de juego.
El director nacional de Casinos, Fernando Nopitsch, dijo que los funcionarios estatales gestionarán el juego dentro de la sala arrendada, mientras que los empresarios privados se obligan a prestar los servicios de control, seguridad, vigilancia, mantenimiento, conservación y limpieza de las salas de juego.
Estos también deberán prestar los servicios de promoción de la sala de juego y realizar tareas de intermediación turística para incentivar la concurrencia del público, especialmente turistas. Los pliegos de la licitación, a los que tuvo acceso El País, señalan que podrán presentarse al llamado proyectos para complejos totalmente nuevos y también ya existentes en los que se "prevean nuevas inversiones".
En el caso de proyectos para complejos ya existentes, los pliegos advierten que la inversión a calificar y valor en el marco de dicha licitación "será exclusivamente" el nuevo emprendimiento. Sin embargo, también establecen que la Dirección de Casinos podrá, si lo considera del caso, asignar relevancia a la mejora o rescate de complejos de especial interés público.
Cuando una propuesta de un sistema mixto sea admitida para una localidad donde en su área de influencia ya exista otra sala de juego explotada por la Dirección de Casinos mediante el sistema tradicional, el Estado evaluará y resolverá si clausura o no el otro local.
Según Nopitsch, si un empresario propone una inversión en un gimnasio con una piscina olímpica para una ciudad y que a esta se le anexe un casinos, la Dirección de Casinos evaluará si este emprendimiento es una necesidad o no para esa localidad. "Algún empresario nos planteó una propuesta en ese sentido", dijo el jerarca.
Nopitsch aclaró que la implementación de este sistema mixto no son privatizaciones como dejó entrever el gremio de los funcionarios de las oficinas centrales de los Casinos del Estado. Se trata, advirtió, de un esfuerzo conjunto entre el Estado y particulares donde los empresarios realizan inversiones que no las puede hacer la institución pública.
El jerarca explicó que de las 2.500 máquinas existentes en los Casinos del Estado, 1.000 están obsoletas. Cada máquina le cuesta al Estado U$S 15.000, mientras que un particular debe invertir U$S 20.000 para adquirir una, porque a la inversión inicial se le suma los impuestos. "Si le trasmito ahora al Poder Ejecutivo que tengo que renovar 1.000 máquinas y que necesito U$S 15 millones, este me dirá que el país tiene otras necesidades", explicó. Por ello, la Dirección de Casinos propone que "los particulares pongan el dinero para la apertura de salas con nuevos slots, pero los que gerenciarán eso serán funcionarios del Estado", reiteró.
El jueves 14, el edil nacionalista Álvaro Viviano dijo que si se agregan nuevos juegos a la sala del Geánt, ésta competirá con las del Hotel Casino Carrasco, concesionado a una empresa francesa por la IMM. Nopitsch negó que esa sala de juego afecte a dicho hotel.