Betfair, que cuenta ya con más de dos millones de clientes, ha presentado su causa por una carta del Ministerio de Justicia (MJ) holandés que solicita a los bancos del país europeo que no procedan a realizar pagos de ningún cliente holandés que haya realizado una apuesta por Internet. La medida del MJ puede bloquear el acceso a los servicios y de Betfair, y de otros operadores autorizados y legales.
El director general de Betfair, Mark Davies, dijo: "Esta es una movida a la desesperada por parte del Gobierno Holandés para prohibir que ciudadanos holandeses participen en apuestas en una empresa que cuenta con una licencia absoluta y que se ajusta a los reglamentos en toda Europa. Esas acciones van contra los intereses del consumidor holandés y vulnera los principios de la competencia en la Unión Europea, y sirve sólo para proteger al gobierno holandés de su propio monopolio del juego, y mantener los precios elevados".
Betfair también ha formulado una queja ante la Comisión Europea manifestando que la acción del gobierno protege el monopolio del Gobierno holandés de una forma no acorde a la legislación y viola las leyes de la Unión Europea (UE) que se refieren al libre movimiento de servicios en el ámbito de la UE.
Davies añadió: "El objetivo del Gobierno holandés de cerrar a los operadores extranjeros mientras mantiene los monopolios domésticos no debe mantenerse más. Tenemos que luchar contra esto. Nos opondremos a cualquiera que sin tener unos fundamentos legales se oponga que hagamos negocio nosotros o nuestros clientes”.
El servicio de Betfair en el mercado de las apuestas es único porque actúa como un broker entre los apostadores, cobrando una pequeña comisión. Davies concluyó apuntando que "es negativo que Holanda, como uno de los miembros fundadores del mercado único, haya acudido a tácticas ilegales para prevenir la elección de los consumidores y haya adoptado decisiones que van contra el Tratado de la Unión".