Al parecer, desde el oficialismo no hay mucho interés en abordar el proyecto que impide la apertura de nuevos emprendimientos por diez años.
Lo llamativo es que la iniciativa, que había sido enviada por el Gobierno ni bien vetó la anterior ley de casinos aprobada por la Legislatura, fue reimpulsada desde la bancada demócrata, a pesar de que se trataba de un proyecto del mismo justicialismo.
Alberto Sánchez -que, a su vez, impulsa otra iniciativa para prohibir la apertura de nuevas salas de juego y ya cuenta con media sanción en la Cámara Baja- pidió que se abordara el proyecto, pero la excusa de los disputados justicialista consistió, en esta ocasión, en revisar si el despacho de la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales era idéntico al despacho enviado por el Ejecutivo. Tal desconfianza arrancó, por supuesto, sonrisas socarronas por parte del diputado demócrata.
Sin embargo, también algunos comentaban por lo bajo que esta nueva postergación se debería a que el emprendimiento hotelero que se ubica frente al Shoping -que inicialmente pertenecía a la cadena Marriott- estaría por recibir el favor del Gobierno a través del decreto de acogimiento.
Tal posibilidad fue consultada a Alejandro Campos, secretario general del gremio que nuclea a los empleados del Casino estatal. Al respecto Campos recordó que este emprendimiento -que llevaba varios años sin ejecución, a medio hacer- ya había sido favorecido con una prórroga por el decreto de acogimiento vigente, con fecha de octubre de 2005.
"Pero el plazo que le otorgaron, que es de tres años, ya se le terminó y la ley dice que un mismo emprendimiento no puede ser favorecido con este decreto dos veces", explicó el gremialista.
Por el momento, las leyes de casinos son parte de una telenovela que no se sabe todavía cómo terminará.