La asociación Hyatt-Liberman entiende que se ve perjudicada en el proceso, en el cual hubo varias observaciones que la convierten en la única habilitada para obtener la concesión.
El abogado de la asociación de empresas Hyatt-Liberman, Ariel Gianola, representa al grupo en la licitación municipal por la concesión del Hotel Casino Carrasco. Tras un proceso cuestionado por parte de la cadena hotelera y el grupo argentino, Gianola no niega que pueda darse lugar a un recurso de suspensión de la licitación, ya que entiende que Hyatt es el único de los interesados que está legalmente habilitado para conquistar la concesión, de acuerdo a los pliegos ofrecidos por la IMM. “Aquí, el que no atiende a los incumplimientos del pliego es porque miente, o porque es un ignorante, o porque hay otros motivos que habrá que descifrar, pero no puede ser por otra razón”.
Gianola tampoco descartó eventualmente alcanzar medidas judiciales. “A veces no es muy grato manejarlo de ante mano, pero ante una pregunta concreta que recibí de un periodista de si íbamos a hacer o no acciones, por supuesto que si no se respeta la legalidad vamos a hacer acciones. Por ahora no se ha respetado”.
“Cuando los errores son tantos y tan claros, tan flagrantes, necesariamente te gana la sospecha sobre la legitimidad que pretende el administrador en este procedimiento”, señaló el abogado.
El 10 de enero de 2008 la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) anunció la puesta en venta de los pliegos de licitación del Hotel Casino Carrasco por 10.000 dólares cada uno, y aspiraba a convertir el edificio en un “hotel mediterráneo”, en el tercer intento de concesión del hotel.
En el proceso se presentaron cuatro consorcios de reconocimiento internacional interesados en la concesión: la cadena Hyatt junto al grupo Liberman, el grupo portugués Pestana, el grupo Codere-Accor y Tsakos.
La comuna capitalina planteó en los pliegos que el Hotel Carrasco fuera puesto a nuevo en su estructura edilicia, respetando las características originales de relevancia histórica y arquitectónica, y esto representaba una parte importante de los requisitos y del puntaje a obtener en la licitación. La IMM aspiraba a la priorización de las habitaciones, e incluía términos como “confort” y “refinamiento”.
La misma valoraba en un 40% la propuesta arquitectónica, que además debía designar al menos la mitad de la inversión para la parte habitacional y de los espacios del hotel. Otro 40% estaba dirigido al canon ofrecido a la intendencia, lo que equivale al dinero que la empresa redirigiría a la comuna, y debía mejorar la propuesta de un millón de dólares anuales. Y el último 20% era para el plan de negocios, referido a la gestión del hotel, los antecedentes en casinos y hotelería, el esquema salarial, y el número de trabajadores a ocupar, entre otros aspectos.
El 9 de mayo, al otro día de presentadas las propuestas, la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) recibió los sobres y observó que tres de las cadenas interesadas no cumplían con los requisitos del plan de negocios, y no presentan el respaldo económico de su propuesta. Esto los excluiría de la siguiente instancia, sin embargo no hubo descalificados.
Luego de la apertura de los primeros sobres la IMM otorgó una puntuación a cada uno de los presentados a la licitación. En esta oportunidad Codere (con 47,06 puntos) y Tsakos (con 46,21 puntos) recibieron una mayor puntuación, Hyatt-Liberman (con 31,40 puntos) quedó en tercer lugar, y la cadena Pestana (con 26,81 puntos) en último.
En septiembre la cadena de hoteles Hyatt presentó las observaciones a la intendencia, incluyendo las conclusiones de la CND, que según manifestó en su momento el representante de la empresa Marcelo Graniero, “son de tal entidad” que impedía a las otras empresas clasificar por sus “insolvencias económicas”.
Dejar que esto ocurriera, y continuar con el proceso de licitación implica para la cadena Hyatt una violación de los pliegos ofrecidos. “Nosotros queremos focalizar el procedimiento. Y dentro del procedimiento, que la intendencia tenga a bien mirar cuáles son los términos del pliego que ella misma dictó”, señaló Gianola.
El abogado de la asociación Hyatt-Liberman dijo que “se dieron por calificadas empresas que de ningún modo cumplían con los requisitos. Un caso tan burdo, tan pueril que es su propia debilidad. Es imposible que pase el criterio de un asesor desprejuiciado. En la medida que el asesor que actúe, no actúe falseando o mintiendo, no puede llegar a sino a otra conclusión. Sólo por ignorancia o por falsedad podría llegar a una conclusión contraria”.
La IMM dijo que no hubo violación del pliego y que se permitiría que el respaldo económico fuera entregado luego de la adjudicación del hotel. El 23 de septiembre el prosecretario de la intendencia, Jorge Rodríguez, dijo que las cuatro empresas oferentes cumplieron los requisitos exigidos en el pliego en materia de solvencia económica. Y la comuna dio un plazo de cinco días para que las empresas que entendieran necesario plantear alguna observación la presentaran en la intendencia.
La empresa portuguesa Pestana, que había quedado en último lugar según su puntaje, también cuestionó el proceso de licitación por entender que se habían visto perjudicados.
Gianola agregó que de declararse desierta la licitación, las posibilidades de que se vuelva a presentar Hyatt en un nuevo llamado son mínimas, lo que justificó por la pérdida de seriedad que implicaría en la visión de Uruguay para esta empresa. El abogado de la asociación incluyó además las dificultades que le presentará la crisis financiera a cualquiera de los interesados.
El abogado insistió además en que “todo es muy burdo para que uno pueda creer que acá no hay motivo para sospechar. (...) Cómo Diego Silva, que es un abogado se supone que algo experiente si era el director interino (de la División Jurídica de la IMM), no pudo advertir”.
Finalmente, Gianola insistió en que lo importante es que “se respete el pliego y que la gente de Montevideo tenga el hotel, y lo tengan también todos los ciudadanos de este país y los que vengan de afuera”.