Según Cárdenas, los equipos de entretenimiento habrían ingresado por el lado de Perú, Chile y Brasil, donde se produjo una readecuación de las normas sobre las casas de juego, lo que llevó a que sus propietarios vendieran los equipos para evitar su incautación. “Estimo que deben existir unas 10.000 máquinas ilegales en todo el país, si sólo en una entrada nos han mandado 1.445 máquinas, imagínese las ilegales que existen en los distintos departamentos”, dijo Cárdenas.
Este ingreso se habría producido desde 1996, cuando se aprobó el Decreto Supremo 24.446, que dispone que la Lotería Nacional es la única entidad pública que puede administrar, fiscalizar, supervisar y regular todos los juegos de lotería, norma en la que se basaron para autorizar el funcionamiento temporal de casas de juegos.
El ejecutivo de la Lotería aseguró que estos aparatos ingresaron, en unos casos, vía contrabando y, en otros, incurriendo en defraudación fiscal al declarar un valor que no correspondía a esas máquinas. En el caso de los 1.445 aparatos, según explicó, éstos ingresaron por Chile y declararon un valor de 250 dólares cada uno de ellos.
“Pero sabemos que cada máquina tiene un costo de entre 1.500 a 4.000 dólares, entonces están cometiendo un delito”, manifestó Cárdenas, quien considera que como existe una proliferación de salones de juego esto hace que ingrese gran cantidad de juegos electrónicos.
Para poner solución a esta situación Lonabol trabaja en una norma que fijará el número de salones de juego que funcionaran en cada departamento y la cantidad de máquinas que deberá instalarse en cada uno. Esta norma se concretará a través de un decreto supremo o un ley, la que según Cárdenas estará lista en 120 días, hasta entonces quedó suspendida la otorgación de licencias para esta actividad.
La Lotería Nacional, junto con el Ministerio Público y la Aduana Nacional, comenzó acciones para detectar y confiscar las máquinas ilegales. Hasta la fecha realizó nueve allanamientos a salones de juego en distintas zonas en La Paz y confiscó 200 tragamonedas.
Estos, dijo, fueron enviados a almacenes aduaneros para un cotejo técnico para verificar si cuentan con pólizas de internación y si han declarado el valor legal de los mismos.