El senador justicialista Guido Carlotto prefirió no dar muchos detalles y sostuvo que “ninguna de las privatizaciones que se hicieron en Argentina anduvieron bien, habría que ver muy bien de qué se trata este proyecto y trabajarlo con mucha cautela”.
En la misma línea se expresó el senador de la Coalición Cívica, Luis Malagamba, que manifestó que “toda privatización nos hace acordar a los 90 y por tanto estamos conceptualmente en desacuerdo porque ya sabemos a quiénes favorece”. Además, explicitó a Hoy que su interés está puesto en que “existan cuentas claras y que la Provincia explique qué busca con este proyecto”.
El senador Javier Mor Roig, presidente del bloque de la Coalición Cívica, afirmó que la posición del bloque es trabajar para frenar el juego y no para incentivarlo y, en ese sentido, explicó: “Una cosa son las apuestas en carreras de caballo y el contexto en el que se desarrolla y otra las tragamonedas”, tras lo cual remató: “Esto sería transformar la actividad hípica en un casino encubierto”, haciendo alusión a la instalación de estas máquinas que se produciría con la privatización.
El titular de la Asociación de Judiciales Bonaerense (AJB), Hugo Blasco, dijo que no le sorprende que el Gobierno de la Provincia propenda a la privatización, al achicamiento del Estado provincial, y recordó el proyecto que ingresó en la Legislatura bonaerense para que el Ejecutivo disponga de los fondos del Instituto de Previsión Social (IPS) y sentenció que “el gobierno busca hacerse de fondos baratos para hacer política”.
Blasco fue más allá y consideró que existe un manejo ilegal que se refleja en la disposición de medidas destinadas a usar dinero que es de los trabajadores. “Si faltan fondos, lo que se debería hacer es modificar el sistema impositivo de la Provincia o reclamar a la Nación lo que le debe en concepto de coparticipación”, cerró el titular de AJB.