El portavoz de la federación de casinos alemanes (DeSIA), Matthias Hein, afirmó que en los próximos tres años cerrarán en el país entre tres y cinco grandes casinos.
“Cuatro de cada cinco clientes de casino fuman. Fumar y jugar son inseparables”, sostuvo Hein y añadió, que ante la imposibilidad de fumar de muchos clientes, el sector asiste a un florecimiento de salas de juego ilegales y la competencia feroz en Internet.
Se calcula que en el primer trimestre del año, el número de visitantes a casinos y salas de juego decreció un 17,7 por ciento para situarse en los 1,75 millones.
Para Hein, la ley antitabaco, que se aplicará de forma casi generalizada el próximo 1 de julio, fue el paso para que un sector “de estar en dificultades ha pasado a estar amenazado de muerte”.
Aportó como dato a esa crisis latente los ingresos en las mesas de ruleta y black jack, que pasaron de los 981 millones de euros en 2002 a los 923 millones en 2007.
Hein subrayó que la acentuación de la crisis de los casinos y salas de juego por la ley antitabaco tendrá igualmente efectos en las finanzas públicas, pues las autoridades financieras dejarán de ingresar este año unos 160 millones de euros en impuestos.