Pablo G. Jara, director general de ELA, comentó: “La verdad que esta insistencia de la industria mexicana nos sorprendió muy gratamente, máxime cuando aún no se ha desarrollado la primera edición. Los operadores de juego de este país nos han manifestado que Monterrey se quedará pequeño para una segunda edición y que debíamos tener en cuenta que la mayoría de las empresas tienen su sede en la capital de México”.
“A día de hoy, cuando todavía quedan cinco meses para la celebración de la Feria de 2008, el área expositiva está prácticamente vendida. Ello nos hizo pensar que si en una primera convocatoria el éxito de ventas ha sido realmente importante, en una segunda o nos trasladábamos a México D.F. o podíamos quedar desbordados”, comentó.
Además, Jara agregó: “El sector del juego de este país tiene un potencial de negocios asombroso y las grandes compañías españolas y algunas norteamericanas lo detectaron hace tiempo y están obteniendo unos resultados económicos más que altamente satisfactorios”.
“Como conocedores de la realidad de nuestro país pensamos que todavía es momento de invertir. Las empresas extranjeras que opten por una política conservadora, lo único que harán será ser testigos del triunfo de su competencia”, finalizó el director general de ELA.