Ante esa situación, el legislador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) consideró la posibilidad de que mediante negocios de ese tipo se encubra el lavado de dinero, fraudes, estafas y obviamente evadan al fisco.
Dijo que en noviembre de 2006 la Cámara de Diputados solicitó a la Secretaría de Gobernación (Segob) “una radiografía” de la forma en que operan diversos centros de apuestas y books, con nombres de propietarios, montos de recaudación y cómo operan las empresas vías Internet y telefónica.
“Si teníamos un grave problema de falta de control con los más de 200 centros de apuestas, casinos y books que ha autorizado en los últimos años la Segob, ahora nos encontramos con que México es considerado por especialistas como un paraíso para las apuestas vía Internet”, opinó.
Esto sucede también ante las prohibiciones que existen en Estados Unidos, explicó el también secretario de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.
Abundó que hay una total complacencia de las autoridades para permitir la operación de empresas y franquicias, incluso se desconoce si alguna de las más de diez compañías pagan impuestos en México, por lo que subrayó la necesidad de investigar la forma en que operan.
“La Cámara de Diputados tiene la obligación ir a fondo en este tema, ya que no hay ninguna reforma que permita las apuestas, los casinos, las apuestas telefónicas, los casinos online o vía Internet. Sin embargo todo el país se ha convertido en carne de cañón para este tipo de empresas”, indicó.
Márquez Madrid lamentó que a pesar del compromiso de la Segob de suspender el otorgamiento de nuevos permisos, los legisladores cuentan con información de que en los últimos meses se han entregado nuevas concesiones.
Argumentó que el riesgo es que operan al margen de la ley y con el amparo “legaloide” de un reglamento; además, dichas empresas no reportan de manera clara sus ganancias a la Secretaría de Hacienda, y no tienen restricciones para los menores de edad.