La cautela de Polakof es entendible. El ejecutivo asumió hace tres meses al frente de esa repartición de la IMM. Enseguida se enteró sobre la existencia de debates en la Junta acerca de presuntas irregularidades ocurridas en esas oficinas.
EL 20 de octubre del año pasado, durante un llamado a sala, el intendente Ricardo Ehrlich dijo que una investigación interna analizará hasta el último detalle de la gestión de los casinos comunales para determinar si allí existieron o no irregularidades administrativas.
El jueves 9 de noviembre, una auditoria del Tribunal de Cuentas pedida por la Junta constató que entre los años 2000 y 2002, la IMM pagó gastos de mantenimiento para 1.439 máquinas tragamonedas inexistentes.
El déficit de los Casinos Municipales desde el año 2000 hasta la fecha alcanza los U$S 14 millones, según las conclusiones del organismo de contralor. Se trata del único casino del mundo que no otorga ganancias. El viernes 17, el director Polakof reconoció ante los ediles de la Comisión de Actividades Productivas que considera que la gestión de Casinos "es un tema muy delicado. Lo único que puedo decir es que desde que yo estoy ya he pedido a la Auditoria que hiciera varios arqueos. Y me he quedado hasta la una de la madrugada esperando controles" antes de firmar una resolución.
Ahora, agregó a los ediles, "quiero que sepan que vamos a tratar de aclarar las cosas que no estén claras".
Polakof fue más lejos y confesó a los ediles que en los Casinos Municipales hay "una situación insostenible -y en eso coincidimos todos-, por lo tanto, habrá que encarar todo lo que esté mal".
Para el director municipal, las unidades productivas de la Intendencia de Montevideo como los Casinos deben ser rentables.
"Es inadmisible -dijo- que estos no generen beneficios para la población. Por lo tanto, considero que cualquier actividad, o genera beneficios, o no debería existir en el Departamento. No deben dar pérdidas ni dolores de cabeza".
Con los votos de todos los sectores políticos, la Junta Departamental resolvió el jueves 23 crear una Comisión Investigadora sobre la gestión de los Casinos Municipales tras conocer los ediles las conclusiones de la auditoría del Tribunal de Cuentas.
Esa asesora se conformará por los ediles oficialistas Luis Luján (MPP), Eduardo Pereyra (Lista 738), Oscar Curuchet (Asamblea Uruguay) y Rubén Prieto (Lista 99); Daniel Graffigna (Partido Nacional) y Cristina Ferro y Aníbal Gloodtdofsky (Partido Colorado).
El informe en mayoría presentado en el plenario por la oposición expresa, entre otros ítems, que la investigadora deberá analizar presuntos apartamientos de las normas sobre manejos de fondos permanentes y de caja chica de los Casinos Municipales.
El informe en minoría del Frente Amplio señala que la IMM y la Junta "no pueden permanecer callados y omisos" ante el conocimiento o la presunción de que un acto administrativo no se ajustó a Derecho o que existe apartamiento de las normas de la administración municipal.
El 20 de julio de este año, el Tribunal de Cuentas observó la contratación directa por parte de la Intendencia de Montevideo de una empresa que se encarga del servicio de mantenimiento y asistencia técnica de las máquinas de azar de los Casinos Municipales.
El monto del contrato es por seis meses -vence en diciembre de este año- y cuesta a la comuna $ 7.453.800 (U$S 296.964). Se trata de la misma empresa que facturó de más durante tres años a la administración municipal por servicios de mantenimiento de slots de los Casinos Municipales, según concluyó el Tribunal de Cuentas. Por ejemplo, en septiembre del año 2002, esta empresa "pasó" los gastos de mantenimiento de 487 maquinitas. Pero en los Casinos sólo funcionaban 397. La diferencia es de 90 máquinas. El Tribunal de Cuentas no pudo investigar lo ocurrido con esta firma entre 2003 y el 2005 porque la Intendencia no envió información sobre ese período, señaló el organismo.
Desde el año pasado, la intención de la Intendencia es licitar este servicio. La comuna informó el 23 de junio de este año al Tribunal de Cuentas que se retrasó el llamado debido a que se realizaron diversos estudios para optimizar el servicio y minimizar el costo. Los pliegos, según el municipio, recién quedaron listos y por ello necesitaba extender en forma directa el contrato que la unía a esa firma privada. El Tribunal de Cuentas cuestionó los procedimientos utilizados por la comuna capitalina porque el servicio de mantenimiento se prestó sin recabarse su intervención previa en contravención a normativas vigentes. Además, señala en una resolución, el municipio no agregó información necesaria que permita certificar que el precio establecido en el contrato corresponde al de mercado.
Este tema fue planteado el jueves 23 por los ediles de la oposición mientras se discutía la creación de una comisión investigadora sobre los Casinos Municipales.