La semana pasada, el Concejo Deliberante de San Francisco aprobó el recorte de horario de estos establecimientos. Después de un extenso debate, los ediles limitaron a sólo seis horas el funcionamiento de estos locales, que actualmente se encuentran abiertos durante las 24 horas.
La iniciativa fue presentada por el concejal Daniel Puricelli (Todos por la Ciudad), quien propuso una reducción menos drástica: de lunes a viernes de 19 a 6 de la mañana; y los fines de semana y feriados, de 12 hasta las 6 de la mañana.
Sin embargo, durante la sesión, Olga Ficetti, del bloque de Recrear, catalogó a la propuesta como "tibia" y sugirió achicar el horario aún más: de 0 a 6. Esta moción tuvo la mayoría del recinto con el apoyo de todos los concejales opositores y la oficialista María Teresa de Ferrero (Todos por la Ciudad).
Desde CET se cuestionó esta normativa y se aseguró que iban a pedir que no entre en vigencia. Ayer se tomó conocimiento de que Mario Rodríguez, presidente de CET, mandó una carta a Madonna en la cual solicitó el veto de la ordenanza. También señaló la "notoria improcedencia" de la norma y las posibles "consecuencias gravosas", que ésta provocará tanto a la empresa como al erario municipal".
Para Rodríguez, "si el intendente no hace uso de su facultad orgánica de vetar la referida ordenanza, no sólo se convalidará un acto viciado de nulidad en cuanto se promulgará un acto que excede las competencias propias de ese municipio, sino que, adicionalmente, se provocará un perjuicio económico a mi representada del cual será responsable ese municipio". Y agregó: "La sanción por parte del Concejo Deliberante de la ordenanza en cuestión importa una grosera violación del ordenamiento jurídico vigente".
El presidente también fundamentó este pedido basándose en el contrato de concesión y licencia aprobado por el Poder Ejecutivo Provincial. Por otro lado, remarcó "los compromisos contractuales con los proveedores extranjeros de estas máquinas y con los empleados que trabajan en este establecimiento".