El primer tipo comprende zonas de juego en áreas residenciales. Estas pueden establecerse en territorios destinados para el desarrollo urbano y rural. El gobierno federal emitirá permisos para establecimientos de juego en estas áreas en coordinación con las autoridades locales. Los permisos tendrán una validez de cinco años y permitirán que cada organizador establezca una sede de juego por cada licencia.
El segundo tipo comprende zonas de juego establecidas en parcelas de tierra pertenecientes a autoridades federales o municipales no destinadas para el desarrollo urbano o rural. Estas parcelas serán alquiladas a los dueños de negocios de juego por parte del gobierno ruso.
El proyecto también considera requisitos para dueños de establecimientos de juego. Los dueños deben ser entidades legales rusas que no hayan sido creadas por el gobierno nacional o autoridades locales, y cuyos activos netos no sean inferiores a US$ 22,4 millones.
Todos los negocios de juego que no cumplan con los requerimientos propuestos en el proyecto serán cerrados después del primero de julio de 2007. Aquellos lugares que cumplan con los requisitos podrán operar sin permisos especiales hasta el 1 de enero de 2009, una vez que entre en vigencia la nueva ley.