El portavoz de Mercado Interior, Oliver Drewes, dijo que el plazo para recibir la respuesta ya había vencido, y que la Comisión Europea está estudiando cuál debe ser el próximo paso. "Lo más lógico es que si no recibimos pronto una explicación por parte de los franceses, tendremos que lanzar un procedimiento de infracción", dijo el portavoz.
En su misiva de enero, el Ejecutivo comunitario planteaba una serie de preocupaciones sobre el contenido de esta norma y pedía aclaraciones al Gobierno de París. En concreto, cuestiona que "la autorización se aplique sólo a las empresas extranjeras y no a las francesas", lo cual puede considerarse "proteccionista" y "discriminatorio", sostuvo Drewes.
Por otro lado, también critica por "desproporcionada" la exigencia de autorización para las firmas extranjeras que quieran comprar sólo una parte de una empresa francesa. Finalmente, Bruselas censura que no están claros los criterios para definir lo que se consideran `intereses generales`, y tampoco se explica por qué se incluyen actividades como los casinos, la biotecnología o los químicos entre los sectores protegidos.