La británica Betfair ya cuenta con el 90% del mercado de apuestas mundial, y tiene varios miles de clientes australianos, pero desde esta semana tendrá completa libertad para hacer publicidad y marketing dentro de una porción del mercado australiano de U$S 2,5 mil millones en un negocio conjunto 50 y 50 con Publishing and Broadcasting de James Packer.
Ed Wray, cofundador de Betfair junto a Andrew "Bert" Black en Wimbledon, al sur de Londres, hace 6 años, ha estado en Australia desde marzo de 2004. Las ganancias operativas se han duplicado cada año desde el momento en que se fundó la empresa, llegando a U$S 52 millones en 2005, y Wray, quien junto a Black retiene el 30 por ciento de las acciones en la empresa, piensa que habrá un mayor crecimiento en Australia.
Betfair trabaja con un software que les permite a los clientes apostar unos contra otros en el resultado de un evento deportivo en particular, tal como las carreras de caballos. El sitio se lleva una comisión por cada transacción.
Wray dijo: "Claramente, Asia es un mercado inmenso que entusiasma a todos, y nos ayudará mucho tener sede aquí”, y luego agregó: "Estamos esperando tener un equipo de 150 personas en Hobart en dos años, lo cual es más de los que necesitamos para Australia".
Los ambiciosos planes de expansión son parte de un esfuerzo concertado para incentivar al crecimiento de la empresa, de acuerdo a Mark Davies, director administrativo y uno de los fundadores del equipo administrativo. La empresa, premiada por sus innovaciones, quiere convertirse en una marca global. Además, Davies agregó que ellos estaban innovando tan rápidamente que ningún imitador podría alcanzarlos.
Un grupo de directores no ejecutivos muy importantes, incluyendo al presidente Sir Robert Horton, el primer gerente de Railtrack, había sido nombrado para darle a la empresa la fuerza necesaria para cotizar en el mercado por los U$S 1.7 mil millones planeados el año pasado. Sin embargo, la decisión de poner los planes en suspenso desencadenó la renuncia del CEO Stephen Hill en octubre de 2005.
El mes pasado, cuando Betfair nombró a David Yu como el sucesor de Hill, hubo un shock aún mayor: la renuncia de Horton y dos directores no ejecutivos, Nick Irens y Justin Dowley.
Actualmente hay consenso dentro de la junta de que no hay necesidad de apurarse a cotizar en bolsa, aunque esto probablemente será un resultado que se verá a largo plazo.