En un escrito presentado ante la Corte de Apelaciones, las autoridades del Grupo Thunderbird aseguran que el ente regulador aceptó la postulación del grupo Pinnacle cuando esta empresa había acreditado, al formalizar la solicitud en la cuenta de la Superintendencia, un monto de 1.000 UF, mientras la ley establecía 1.000 UTM.
Thunderbird acusa discriminación, ya que a Pinnacle se le aceptó su presentación de todos modos, pese a no cumplir con el requisito. En el escrito, se hace ver que la Superintendencia, cuando Hamburg no presentó una boleta de garantía por una cantidad equivalente al 5% del monto de la inversión total del proyecto, no le admitió la posterior formalización de ninguna de las solicitudes.
"De haber aplicado el mismo criterio que el Superintendente tuvo para con Hamburg, el Superintendente debió tener por no cumplido y no permitirle la formalización de ninguna de sus solicitudes", aseguran fuentes de la firma. Agregarona demás que "paradójicamente, en lugar de resolver lo mismo que en el caso de Hamburg, el Superintendente permitió que Pinnacle se desistiera de sus proyectos de Calama y Talca; y, así, acumulara los depósitos correspondientes a estos dos proyectos a los otros dos que mantuvo vigentes, con lo cual se le permitió continuar con los proyectos de Antofagasta y Rancagua".
Actualmente, toda la discusión está en la Corte de Apelaciones de Santiago, donde una sala está a cargo de la vista de los 6 recursos de protección presentados por Thunderbird.