Hubo ocho candidatos que compitieron por la primer licencia de lotería - pero el segundo tuvo ofertas solamente por parte del actual operador Camelot y la lotería de Richard Branson’s People. Se espera que las ofertas, que tuvieron un costo estimativo de preparación de entre U$S 8,7 y U$S 17 millones, provengan de Gran Bretaña y también del exterior, dijo la comisión.
La misma ha publicado una Declaración de Principios que los contendientes deben pasar. Estos deben probar que tienen una completa capacidad operativa, técnica y financiera para operar la lotería y administrarla durante el período de 20 meses de transición entre el momento en que se concede la licencia y hasta que ésta entre en vigencia- sin ninguna interrupción del servicio.
Los contendientes serán juzgados de acuerdo a la cantidad de dinero que utilizarán para fondos de caridad. Un equipo de Camelot ha estado trabajando en esta oferta desde principios de año. El CEO de la comisión Mark Harris dijo: "Somos imparciales en cuanto a la identidad del siguiente licenciatario. La mejor oferta será la ganadora".
Las ofertas serán aceptadas entre octubre de 2006 y enero de 2007. Se permitirá que los proveedores de equipamiento y software, comerciantes minoristas y contratistas apoyen a más de un oferente.
La comisión asegura que si Camelot no obtiene la licencia, su sucesor tendrá la opción de adquirir las terminales de lotería existentes por un precio mínimo de U$S 17 millones. Las terminales también podrían utilizarse para pagos de facturas, siempre y cuando se recaude parte del dinero para caridad.
El ganador de la licencia también tendrá que recolectar un extra de U$S 1,3 mil millones para las Olimpíadas de 2012. La lotería ha contribuido con más de U$S 29,6 mil millones para buenas causas y ha pagado más de U$S 43,6 mil millones en premios. La comisión añadió que las ganancias de Camelot antes de impuestos para el último año financiero fueron de U$S 82,8 millones.