El australiano promedio gasta actualmente cerca de U$S 12,7 a la semana en el sector del juego, lo cual representa un 3,5 por ciento del presupuesto doméstico promedio. De los U$S 12,7, solamente U$S 1,5 se gastaron en carreras, mientras que la mayor parte se destinó al loto, a máquinas de póquer, juegos de pool y casinos. Los números muestran que es más de lo que se destinó a la nafta, incluso a pesar del reciente aumento de precios de los combustibles.
Craig James, economista de CommSec, dijo que mientras el miedo a los intereses de las tarifas había causado una merma en el consumo de muchos bienes y servicios, el gasto en el juego desafió dicha tendencia. "No parece que la actividad del juego cambie demasiado a través de los distintos ciclos económicos", acotó. Luego, agregó que "Probablemente incluso se juega un poco más cuando la gente recorta sus gastos en otras áreas".
Mientras los australianos bajaron sus gastos en bienes y servicios durante 2004, gastaron más en el juego, así como en comprar artefactos para el hogar, servicios médicos, dentistas, ropa y calzado. James afirmó que el gasto creciente en artefactos para el hogar y ropa fue mayormente en respuesta a la gran cantidad de artículos importados baratos que inundaron los comercios.
Al mismo tiempo, el gasto en artículos esenciales como comida, ropa, transporte y alojamiento está decreciendo en relación al gasto total. La suma de todos los artículos esenciales hacen un 45 por ciento del gasto total, en comparación con el 48 por ciento en 1997 y el 52,5 en 1985.
James dijo que esta tendencia se debe a una mayor riqueza y fue positivo para los vendedores minoristas. "Los vendedores minoristas dependen del consumo de electrónicos, tales como televisores, iPods, cámaras digitales, teléfonos móviles y computadoras, así como artefactos electrodomésticos en general, y se espera que este tipo de artículos mejore su rendimiento durante el año próximo", concluyó.