En lo que sus organizadores anunciaron que un torneo meramente de habilidades, ya que las apuestas estarán prohibidas, Ricardo Ortiz, un abogado con amplia experiencia en juegos profesionales de este pasatiempo en Estados Unidos, o más concretamente en Las Vegas, piensa implantar esta modalidad con un circuito que incluye tres torneos, una gran final y una bolsa para el ganador de medio millón de pesos en efectivo (alrededor de 45.800 dólares).
La modalidad a jugarse será la Texas Hold'em, que consiste en que a cada jugador se le sirven dos cartas y se ponen cinco más abiertas comunitarias con las que los jugadores intentarán su mejor mano. "No pretendemos implantar aquí casinos", aclara Ortiz para luego añadir que el torneo está amparado por el articulado de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, que permite concursos de habilidades y destrezas. En este caso estarán prohibidas las apuestas y las fichas no tendrán valor monetario, únicamente el de los puntos que se logren en el juego.
Los enfrentamientos tienen como patrón la serie mundial estadounidense que se juega en diferentes ciudades de ese país, y en la que participan cerca de 2.500 jugadores. En México, los cálculos son de llegar a cerca del millar.
En cada mesa de juego participarán 10 jugadores y un tallador que no jugará, solamente servirá cartas y contará las fichas. Ortiz, quien ha llegado hasta el octavo lugar en el torneo preliminar de Estados Unidos, no jugará aquí por ser el organizador. Para los novatos en estos menesteres de la baraja todos los viernes se ofrecen clases gratuitas en las oficinas del comité organizador. El costo de la inscripción al torneo será de 2.500 pesos (230 dólares) y la bolsa de premios ya está garantizada en una cuenta de Banamex, principal patrocinador del torneo.
La primera fecha será el 30 de julio, la segunda el 12 de agosto, la tercera el 23 de septiembre y la final el 20 de noviembre, todas en el hotel Meliá Reforma.