"Sabemos cuál es el historial de cada uno de nuestros grandes clientes", declaró Walter Power, director del casino Sands de Macao, propiedad de la firma Las Vegas Sands, que el año pasado abrió sus puertas al cancelarse el monopolio del juego, hasta entonces en manos del empresario Stanley Ho Hung-sun.
Power aseguró que ninguno de los funcionarios chinos acusados de corrupción visitaron las mesas para VIP de sus casinos, donde supuestamente se apuestan grandes cantidades de dinero.
Varios funcionarios chinos fueron acusados en las últimas semanas de apostar millones de yuanes en fondos públicos en los casinos de Corea del Norte y Macao. Los ciudadanos chinos disfrutan de apostar, algo ilegal en la China continental, fuera de las loterías autorizadas, por lo que viajan a Macao con grandes cantidades de dinero.
En Macao existen una gran cantidad de salas de juego, algunas de ellas pertenecientes a la Sociedade de Jogos de Macau (SJM) de Stanley Ho, y otros muchos abiertos desde que se levantó el monopolio del juego. "Hay quienes dicen que en Macao existen más casinos que tiendas de arroz", declaró Stanley Ho, aunque rechazó la acusación de que sean demasiados.