Los apostadores de loterías (como Mega Sena, Quina, Lotofácil o Lotomania) que son administradas por la Caixa Econômica Federal (CEF) de Brasil, estarán obligados a informar el número de su respectivo CPF (documento de identidad), si es aprobado el proyecto de ley del senador Sérgio Zambiasi, que ya se encuentra en la Comisión de Asuntos Económicos.
La nueva ley tiene por meta, de acuerdo a lo informado por el propio Sérgio Zambiasi, impedir que las loterias oficiales sean utilizadas por el crimen organizado para el lavado de dinero, principalmente el proveniente del llamado “caja dos” de empresas o de actividades ilícitas.
De ser aprobado, el proyecto seguirá su curso para el análisis en la Cámara de Diputados, en el caso de que no tenga un pedido para ser examinado por el Senado. El senador explicó que el sistema de lavado funciona de la seguiente manera: el ganador de un premio es abordado por el propio dueño de la agencia o por uno de sus empleados, que le proponen la compra del billete por un valor mayor que el del premio que acaba de ganar, "transformando asi el dinero ilegal en dinero limpio".
Ya hay fuertes antecedentes en ese sentido. La propia Caixa seleccionó, por intermedio del sector de combate de lavado de dinero, los 50 casos más sospechosos desde el 2002 y los encaminó al Consejo de Actividades Financieras (Coaf), que depende del Ministerio de Hacienda brasileño. En el mes de junio, la Policía Federal abrió cerca de veinte causas en San Pablo para investigar a los ganadores sospechados.