Un grupo de empresarios, intelectuales y académicos solicitaron al Poder Legislativo postergar la decisión sobre la instalación de casinos en México, insistiendo en contar con tener un estudio basado en datos y características de la sociedad mexicana, debido a que los conocidos hasta el momento fueron realizados en Estados Unidos, donde la población y forma de vida son muy diferentes a las nacionales.
La Secretaría de Turismo declinó hacer comentarios sobre el nuevo comunicado, pero el secretario Rodolfo Elizondo se ha manifestado abiertamente a favor de la instalación de casinos y de la regulación del juego en el país ’’porque es una realidad, en México se juega todos los días y se debe regular’’.
Asimismo, el funcionario se ha manifestado en contra de la necesidad de hacer un nuevo estudio como sugieren los firmantes del documento, por considerar que ya hay muchos y suficientes, por lo que es necesario que el Legislativo decida sobre un asunto que se viene discutiendo desde hace más de diez años, cuando él era miembro de la Comisión de Turismo.
También ha dicho que, como parte del gobierno federal, la Sectur no hará gestión alguna para influir en la decisión de los legisladores. Entre éstos, las versiones son que aún no hay consenso suficiente entre panistas y priístas, por lo que trascendió que algunos ya descartaron la posibilidad de que la iniciativa se vote durante este periodo legislativo, y calcularon que en diciembre el dictamen que sería presentado al pleno ya habría salido de la Comisión de Turismo y de la de Gobernación, pero apenas se encontraría en la Comisión de Hacienda.
En el comunicado dado a conocer esta semana, los más de 70 representantes de distintos sectores sociales y más de una decena de asociaciones de empresarios del sector turístico o vinculados, firmantes de un documento publicado en diversos medios, señalaron que a unos días de que los legisladores tomen la decisión de aprobar la operación de casinos en el país, la información al respecto ha sido limitada, y ha tenido como argumentos básicos la inversión y actividad económica que generarían.
Destacaron que países con casinos en la actualidad están limitando o prohibiendo la actividad porque, a diferencia de hace 20 años, hoy existe información sobre ’’las graves consecuencias secundarias de esta actividad’’, como la existencia de jugadores compulsivos o patológicos y el daño patrimonial severo a empresas o familias.
Cuestionaron si el Estado debe fomentar esta actividad como estrategia de crecimiento económico a pesar de las dudas que la rodean, por lo que para no prejuzgar o precipitarse solicitaron al Legislativo ’’abrir un breve compás de espera, en tanto una institución de prestigio realiza una investigación a fondo y completa, acorde con las características socioeconómicas de los mexicanos’’.
Entre los firmantes, el director general de Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), Alejandro Vázquez, precisó que sus agremiados no están en contra de la presencia de casinos en el país, pero advirtió que antes hay que demostrar con un estudio elaborado por una institución de prestigio como la UNAM, que el beneficio será mayor que el costo.
El presidente de la Asociación de Hoteles de Quintana Roo, José Chapur, señaló que los legisladores deben atender esta petición porque ’’fueron electos para ser representantes de la sociedad y en muy poco la toman en cuenta’’. Reconoció que el turismo y los casinos son parte de la globalización económica y que México no debe ser ajeno a esto, pero si se autorizan, los responsables deben garantizar que procuren bienestar, que se evite el lavado de dinero y los vicios que promueven el dinero fácil ganado con el juego.
No sería válido, dijo, ’’que los mexicanos pierdan lo logrado a través de su esfuerzo, por la ilusión de ganar jugando’’, por lo que también deben haber reglas rigurosas y claras para que las casas de juego sean generadoras de divisas en lugar de un conducto de fugas y pérdida del ahorro interno.
Asimismo, señaló que la inversión extranjera es buena cuando genera riqueza a corto, mediano y largo plazos, no solamente al momento de ingresar al país, por lo que los casinos deben garantizar también ese punto, en lugar de crear conflictos e inhibir la inversión.
En tanto, el consultor Alfredo Phillips Greene, de PSG Global México, destacó que antes de tomar cualquier decisión es necesario determinar si México está en condiciones de hacer frente a los problemas sociales, de salud pública y seguridad que en apariencia conllevan las casas de juego. Consideró además que muchos de los estudios realizados en México sobre este caso son muy parciales y que si la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) pudiera elaborar uno, no se llevaría más de seis meses, tiempo en el que sería posible abordar dos temas concretos que hasta ahora se han tratado de manera superflua como son la seguridad y la salud pública.