La multinacional catalana Cirsa decidió concentrar toda la producción de máquinas recreativas en su fábrica de Terrassa (Barcelona), que actuará también como único centro logístico de la compañía. La decisión supone que la planta de Cirsa en Madrid pase a dedicarse sólo a labores de Investigación y Desarrollo (I+D).
Con esta medida, la firma pretende optimizar sus costos de producción, conseguir mayor flexibilidad y garantizar una mayor calidad en todos sus productos. El centro productivo de Cirsa emplea a 300 personas, y fuentes de la empresa explicaron que el cambio de función en la planta de Madrid se hará sin que se produzca "prácticamente" pérdida de empleo, ya que los procesos productivos estaban muy automatizados.
Por otra parte, Cirsa Business Corporation ha decidido reforzar su área productiva, para lo que ha incorporado a Carlos Franquesa como director general de la división Cirsa Manufacturing. Asimismo, la compañía aumentará su inversión en el capítulo de Investigación, Desarrollo e Innovación ( I+D+i).
Carlos Franquesa posee una dilatada carrera profesional como directivo en distintos sectores de Internet, juego y ocio, textil infantil y distribución eléctrica. Entre 1994 y 2000 desempeñó distintas funciones directivas en Cirsa Manufacturing.
El ejecutivo anunció, a través de un comunicado, que la compañía reforzará su crecimiento industrial, "apostando por las nuevas tecnologías, posicionándonos tanto a nivel nacional como internacional con una oferta global cualitativamente superior en mercados altamente competitivos".
Cirsa Business Corporation destinó en 2003 más de 13 millones a I+D+i. La compañía ha colocado recientemente con éxito una emisión de euro-bonos por 210 millones de euros para reestructurar su deuda y abordar nuevos planes de expansión a nivel nacional e internacional. Fuentes de Cirsa explicaron que la compañía "no contempla" volver a estudiar su salida a Bolsa, una posibilidad que fue descarta el año 2000.