El pasado 10 de mayo, el alcalde de Chicago, Richard M. Daley, había anunciado que su propuesta de construir un casino, que generaría cerca de 3.000 empleos, y el cual sería propiedad de la ciudad. En su proyecto, Daley también propuso que la sala sea manejada por una compañía externa y que forme parte de la Bolsa de Valores de Nueva York.
"El juego ya está decidido en Illinois. Por qué entonces no permitir que los ingresos vayan a la ciudad si tenemos uno aquí. Por qué un propietario privado debe llevarse todas las ganancias", señaló Daley. "Lo que quiero hacer con esos ingresos es muy simple: la alcaldía, la Junta de Educación, el Distrito de Parques, los museos, en fin, la calidad de vida en la ciudad", sostuvo.
Durante un evento realizado en el Chicago Cultural Center, Daley expresó también su punto de vista sobre el hecho de que algunos legisladores estatales republicanos opinan que la idea del alcalde debe ser propiedad privada para evitar el veto prometido por el gobernador Rod Blagojevich.
Un día después, Blagojevich dijo que vetaría la propuesta si pasaba en la Asamblea General, porque teme que esto abra la puerta para una expansión masiva del juego en el estado.