De aprobarse un proyecto de ley para reglamentar el juego, los casinos en Nicaragua generarían al fisco 500.000 dólares al mes, a diferencia de los US$ 11.392 que tributan por año en la actualidad. De acuerdo al proyecto, las salas de juego pagarían 30 dólares mensuales por cada máquina tragamonedas y 300 por cada mesa de juego. Por la apertura, tributarían unos 10.000 dólares al año y por la renovación, 5.000.
Estos empresarios aportarían otros 5 dólares por máquina y 30 por mesa, para la institución que combate a las drogas. La Dirección General de Ingresos contabiliza 21 casinos de capital local, estadounidense, canadiense, chino y dominicano, y 27 firmas de máquinas tragamonedas.
Héctor García, gerente del grupo Buena Esperanza, que opera los casinos Pharaos y Fiesta, en alianza con la estadounidense-canadiense Thunderbird Gaming, dijo que ya pagan Renta e IVA. Explicó que la empresa que representa, respalda la iniciativa. Pharaos invertirá 7,5 millones de dólares en un hotel con casino en la carretera que comunica la capital con Masaya, la zona de mayor expansión comercial.
En ese mismo sector, inversionistas chinos compraron el Casino Morocco que reabrieron como Aladdin. El casino Las Vegas proyecta su propio hotel, mientras que el Star City invirtió más de un millón de dólares en ampliaciones en su local.