Singapur anunció el mes pasado que están considerando permitir la apertura de casinos en la popular isla turística de Sentosa. Este es el último de una serie de movimientos del gobierno sobre la región, destinados a expandir la legalización del juego y lograr un boom del sector en Oriente.
Macao está también lanzado un muy promocionado plan, con gigantes del sector de los casinos encolumnados detrás del multimillonario Stanley Ho, quien está ganando la pulseada disputada por largo tiempo, para desarticular el monopolio del juego en esa región.
En Tailandia, el Primer Ministro Thaksin Shinawatra señaló que los negocios privados serán permitidos en el secto de casinos si prospera y es aprobado un referendum populara realizarse este mismo año.
Japón y Taiwan también están detrás de esta apertura de casinos, con la apertura de la primera Escuela para Croupiers nipona, que abrirá este mes en Tokio anticipándose al desarrollo de este negocio en la isla.
El consultor de juego Kelvin Tan, de la firma Sinorex Holding, aseguró que el juego ilegal genera 13 mil millones de dólares al año. "Viendo cuan próspero es el juego ilegal en China, Vietnam e incluso en Singapur; todo indica que hay muchísimo espacio de desarrollo para el uego legal en esta región," Tan told AFP.
Al respecto, un estudio presentado recientemente por la respetada Universidad de Chulalongkorn señaló que los tailandeses perdieron cerca de 12.200 millones de dólares en el 2001 en loterías encubiertas, casinos ilegales, apuestas deportivas y otras formas de apuestas ilcitas en ese país.
Éstos y otros análisis demuestran el enorme campo de desarrollo que espera a los inversores en Asia, ante una política favorable a la apertura de oportunidades a los capitales relacionados con el juego, lo que inevitablemente empuja y seduce a los gobiernos de la región para hacer realidad un boom que parece inevitable al corto plazo.