El lujoso y ya tradicional hotel y casino Conrad de Punta del Este se encuentra en medio de una pelea que enfrenta a una gama de accionistas uruguayos con la compañía norteamericana de juegos Park Place Entertainment (que acaba de cambiar su nombre por el de Caesar Entertainment), firma que maneja el 46% del capital de la empresa propietaria del establecimiento.
La crisis explotó públicamente la semana pasada en el marco de una reunión frustrada de tenedores de Obligaciones Negociables emitidas por Baluma -la compañía dueña del Conrad- donde el vicepresidente de Park Place, Harry Hagerty, propuso capitalizar las deudas que tiene con esa empresa el hotel, con la consecuencia de que así se quedaría con el total del capital ya que licuaría el del resto de los accionistas, que hoy llega a 54% del total.
Algunos accionistas locales y el miembro de la comisión fiscal, Carlos Cubelo Támaro, denunciaron que Park Place, que tiene en sus manos el manejo del hotel, “ha estado vaciando a Baluma, ya que en los últimos cinco años ha cobrado u$s30 millones en concepto de honorarios por el management y otros u$s50 millones en concepto de intereses y comisiones”. Cubelo Támaro también denunció que Park Place “ha vaciado a la empresa de garantías, hipotecando las reales y prendando las acciones de los socios minoritarios”.
Los directivos de Park Place se llevaron u$s80 millones y son acreedores de la empresa que dirigen por un total de u$s106 millones -dijo el vicepresidente de la compañía, Gustavo Krasñasky-, “mientras los accionistas locales no recibieron dividendo alguno”.
Hagerty, en su intervención ante los obligacionistas propuso directamente quedarse con la empresa por la vía de la capitalización y, a cambio, ofreció garantizar el pago de las ON, pero con un cambio importante en las condiciones originales. Así, las Obligaciones, que vencen en agosto del 2004, serían abonadas, en la propuesta del vicepresidente de Park Place, recién en el 2010, es decir con una extensión del plazo de unos seis años.
El directivo sostuvo que como el hotel está endeudado, las acciones “no valen nada”. Esto hizo explotar a los poseedores de 54% del capital, quienes sostuvieron que el Conrad tendría, este año, “una ganancia de u$s20 millones y esto, por sí solo, le da un valor”.