El Grupo Orenes puso en marcha el primer casino en el Viejo San Juan, tras una inversión de USD 11 millones. El establecimiento, desarrollado como parte de la renovación del Hotel Rumbao a cargo de la firma Driftwood Capital, generará unos 200 empleos y romperá el formato de casino tradicional en Puerto Rico.
Según informaron medios locales, la primera fase del Gran Casino Viejo San Juan contará con 64 máquinas y 10 mesas de juego, incluyendo blackjack, mini baccarat EZ, World Poker Tour Heads Up, ruleta americana y craps, y permitirá ampliar la oferta nocturna en el casco histórico capitalino. Se prevén 80 empleos directos y 120 indirectos.
A diferencia de los casinos tradicionales, centrados principalmente en el juego, el nuevo sitio introduce en la Isla un formato tipo boutique con inspiración europea, enfocado en una experiencia que integra juego, gastronomía y ambiente en un mismo espacio, alineado a estándares internacionales y cumpliendo con el marco regulatorio aplicable bajo la supervisión de la Comisión de Juegos del Gobierno de Puerto Rico.

Además de máquinas de juegos, el espacio cuenta con “El Bembé”, una barra liderada por el chef Michael Bartemes. A su vez, tiene una colaboración con la cervecera local Ocean Lab.
“Estamos introduciendo un modelo distinto de casino en Puerto Rico, que combina juego, gastronomía y ambiente en una experiencia integrada”, expresó Gregorio Hernández Vélez, director de la División de Casinos de Orenes.
Por su parte, Carlos J. Rodríguez, confundador y presidente de Driftwood Capital, destacó que la apertura “transforma la oferta de entretenimiento en el Viejo San Juan y fortalece su atractivo como destino turístico”.
Cabe mencionar que Driftwood Capital compró el hotel Rumbao, antes Sheraton, por USD 33 millones en 2021.