Ernie Stevens Jr., una de las figuras más destacadas del juego tribal y presidente durante mucho tiempo de la Indian Gaming Association (IGA), falleció el viernes a la edad de 66 años. Su muerte fue confirmada por el presidente de la conferencia IGA, Víctor Rocha, a través de X.
Stevens había sido reelegido en abril para su 13° mandato consecutivo como titular de la IGA, cargo que ocupó por primera vez en 2000. Durante su mandato, los ingresos por juegos de azar tribales en Estados Unidos se multiplicaron, pasando de USD 11.000 millones en 2000 a la cifra récord de 43.900 millones en 2024. Este crecimiento convirtió a los juegos de azar tribales en el segmento más importante de la industria del juego nacional, una transformación estrechamente relacionada con la visión estratégica y apoyo de Stevens.
La IGA describió a Stevens como un líder que "nunca se desvió de la misión de promover los juegos de azar del gobierno tribal y fortalecer la soberanía tribal".
Jason Giles, director ejecutivo de la IGA, expresó al respecto: "La Junta Directiva y el personal de la IGA están consternados y entristecidos por el fallecimiento del presidente Stevens. Por respeto a su esposa Cheryl, su encantadora familia y la nación Oneida, rendiremos un homenaje completo en el momento oportuno. Por favor, envíen sus oraciones a la familia Stevens".

Stevens era ampliamente reconocido como una fuerza unificadora en los territorios indígenas, equilibrando su defensa de la soberanía con el pragmatismo en Washington. "Si empiezas a dar golpes fuertes, así es como te noquean. Pero hay que golpear algo", declaró a principios de este año durante un seminario web de la IGA.
Nacido en la nación Oneida de Wisconsin, Stevens fue concejal de su tribu antes de asumir el cargo a nivel nacional. Inspiró su estrategia en su padre, Ernest Stevens Sr., veterano de la Guerra de Corea y destacado activista por los derechos de los indígenas.
Tras el fallecimiento de su padre el año pasado, Stevens había indicado: "Mi padre, Ernie Stevens Sr., era más que una figura paterna para mí. Era un héroe, un faro y un símbolo de resiliencia para muchas personas. Su profunda sabiduría proporcionaba consuelo y orientación, mientras que sus acciones encendían la motivación entre quienes le rodeaban".
A lo largo de su carrera, Stevens se dio a conocer por su presencia imponente y su capacidad para reunir a las naciones tribales, los funcionarios federales y los líderes de la industria. Era una voz habitual en los debates nacionales sobre la soberanía tribal y el desarrollo económico, y participaba en foros desde el Capitolio hasta conferencias internacionales.
Tras la noticia de su fallecimiento, llegaron homenajes de todo el territorio indígena. Deb Haaland, exsecretaria del Interior de los Estados Unidos y actual candidata a gobernadora de Nuevo México, reflexionó sobre sus décadas de apoyo: "No recuerdo ningún momento en el que Ernie Stevens no estuviera ahí para nosotros. Siempre fue amable y comprensivo, acogedor y estuvo dispuesto a ayudar. Era tremendamente optimista sobre las capacidades de los pueblos indígenas y mostraba un liderazgo agudo y decisivo".
El Congreso Nacional de Indígenas Americanos (NCAI) lo elogió como "un destacado defensor de la soberanía tribal y un campeón sin igual de los juegos de azar tribales", resaltando su papel en la expansión de las economías tribales y la financiación de servicios esenciales como la salud, la vivienda, la educación y la preservación cultural.
La industria del juego comercial también rindió homenaje a Stevens, y Bill Miller, presidente y CEO de la American Gaming Association (AGA), declaró: "Hoy, la industria del juego estadounidense llora la pérdida de uno de sus líderes más transformadores y respetados, el presidente Ernie Stevens, Jr. Más allá de su impacto profesional, yo personalmente apreciaba mucho la amistad de Ernie. Su calidez, generosidad y apoyo inquebrantable significaban mucho para mí, y lo extrañaré profundamente. Su legado seguirá inspirándonos mientras trabajamos para honrar los valores que él defendió tan bien".
El liderazgo de Stevens ayudó a guiar a la industria a través de un crecimiento récord, al tiempo que garantizó que los ingresos del juego apoyaran a las escuelas, los sistemas de salud y la infraestructura de las comunidades indígenas. Sus colegas destacaron que su influencia se extendía más allá de la economía y señalaron sus esfuerzos por orientar a los líderes más jóvenes y fomentar la unidad entre las tribus.
Le sobreviven su esposa, Cheryl, sus cinco hijos y sus 20 nietos. La IGA aseguró que honrará la memoria de Stevens "continuando con su misión de toda la vida de defender la soberanía tribal y fortalecer las naciones indígenas".