El editor del sitio web BNLData y presidente del Instituto Brasileño del Juego Legal (IJL), Magnho José, publicó un artículo de opinión en el que critica las declaraciones del ministro de Hacienda, Fernando Haddad (PT), sobre las apuestas.
En una entrevista con ICL Notícias, el ministro afirmó en referencia a las casas de apuestas: "No hay recaudación que justifique este robo al que hemos llegado. Es muy malo lo que está pasando".
"Si apareciera un proyecto en la Cámara Federal, continuara o detuviera [la actividad de las apuestas], yo pulsaría el botón de detener", declaró.
En opinión de Magnho, Haddad se comportó de manera similar a "un candidato en campaña". El editor de BNLData también cuestionó las cifras presentadas por el economista Eduardo Moreira, responsable de entrevistar al ministro.
Sugirió que el miembro del Partido de los Trabajadores solicite datos oficiales sobre el primer semestre del sector del juego a la Secretaría de Premios y Apuestas (SPA) para "evitar caer en las trampas de los actores que desean mantener las apuestas online en la clandestinidad".
"El ministro respaldó el manido argumento de que las apuestas y los juegos de azar facilitan el blanqueo de dinero. Esta postura, procedente de Eduardo Moreira, exbanquero y economista, y Fernando Haddad, abogado, profesor y ministro, demuestra mala fe y subestima nuestra inteligencia. Con las normas establecidas por el Ministerio de Hacienda y la tecnología disponible, asociar los juegos legales y regulados con el lavado de dinero representa una falacia para los especialistas del sector", criticó Magnho.
“Si Haddad consultara a la Secretaría de Premios y Apuestas, sabría que el sector de las apuestas deportivas y los juegos online ya han aportado más de BRL 4.500 millones (más de USD 800 millones) a las arcas del Gobierno", explicó Magnho.
El editor de BNLData recordó que la normativa ha adoptado prácticas internacionales de prevención del blanqueo de capitales, con normas que siguen las recomendaciones de organismos como el Consejo de Control de Actividades Financieras (COAF) y la Agencia Tributaria Federal.
Además, en las apuestas legalizadas, los apostantes deben proporcionar su CPF (número de identificación fiscal) y pasar por procesos de KYC (conozca a su cliente) como forma de prevenir fraudes y garantizar la seguridad de los usuarios.
"Varios actores y sectores han elegido las apuestas como el gran villano de la economía a través de información dudosa y narrativas mentirosas y sin fundamento con el objetivo de demonizar las apuestas y ridiculizar a los apostantes, pero el cálculo es sencillo: si el GGR de las apuestas es de BRL 3.200 millones al mes y el gobierno recauda el 12% de esta cantidad, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que más de BRL 25.000 millones vuelven a los bolsillos de los apostantes en forma de premios. Pero, lamentablemente, este dato no tiene importancia para los actores políticos y sociales", concluyó Magnho.