Se espera que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva anuncie la próxima semana un paquete de medidas centradas en la salud mental de los ludópatas, la prevención del endeudamiento y las restricciones a la publicidad del sector del juego. La información fue publicada en la columna del periodista Lauro Jardim en O Globo.
Según el texto, la cuestión de las apuestas ha causado malestar en el seno del gobierno. Esta semana, por ejemplo, se reveló que los beneficiarios de Bolsa Família enviaron BRL 3.000 millones (USD 550 millones) en Pix a las casas de apuestas durante agosto.
Las medidas que anunciará Lula están siendo afinadas por los ministerios de Hacienda, Sanidad y Desarrollo Social. Existe la posibilidad de que el paquete incluya un veto al uso de tarjetas de crédito (anticipando una prohibición que sólo entraría en vigor el 1 de enero de 2025) y a los fondos de Bolsa Família para pagar las apuestas, informó O Globo. El contenido exacto, sin embargo, aún no se conoce.
Además de la expectativa de que se anuncie el nuevo paquete de medidas, la próxima semana también marca una nueva fase en la regulación del sector: a partir del 1 de octubre, sólo podrán ofrecer apuestas las plataformas que hayan solicitado una licencia federal antes del 17 de septiembre, de acuerdo a la ordenanza 1.475.
El martes 24 de septiembre, Lula ya había subrayado la importancia de la regulación para frenar el endeudamiento de los más pobres.
"Brasil siempre ha estado en contra de los casinos y de cualquier tipo de juego. Hoy, a través de un teléfono móvil, el juego está dentro de la casa familiar, en el salón. Estamos viendo el endeudamiento de los más pobres que intentan ganar dinero con el juego. Es un problema que vamos a tener que regular, de lo contrario pronto tendremos casinos operando en la cocina de todos los hogares", afirmó el presidente durante un acto celebrado en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York.