José Francisco Manssur, exasesor del Ministerio de Hacienda de Brasil y responsable de liderar el proceso de regulación de las apuestas y juegos online en el Gobierno federal, estuvo presente en la edición inaugural SBC Summit Rio, que culminó ayer en Río de Janeiro.
La conferencia en la que participó contó con una gran afluencia de público en una de las salas del Windsor Convention & Expo Center el miércoles 6 de marzo por la tarde.
En su discurso, Manssur habló del trabajo realizado en materia de regulación y de lo que cabe esperar del futuro del sector. "Brasil es el lugar donde más gente accede a los sitios de apuestas. Tenemos todo para hacer del mercado brasileño un ejemplo para el mundo", aseguró el exconsejero.
"Crean en el mercado brasileño porque no hay razón para perder el impulso de aquel momento en que conseguimos regularlo", añadió.
Luego de la conferencia, Manssur fue consultado sobre su salida del Gobierno en febrero de este año, pero manifestó que no tenía nada que añadir a la nota emitida por el Ministerio de Hacienda en aquel momento.
La situación, cabe recordar, generó un choque de versiones. Mientras la prensa citaba supuestas presiones del Centrão, la versión oficial del Ministerio de Hscienda es que la dimisión de Manssur fue "a petición propia".
Manssur con Simone Vicentini (derecha), subsecretaria del Departamento de Premios y Juego
En una entrevista con Yogonet durante SBC Summit Rio, Manssur también comentó otros puntos relacionados con la regulación y el sector de las apuestas en Brasil.
En SBC Summit Rio, usted habló de la regulación como algo construido en conjunto, con la participación del Congreso, el Tesoro, las empresas privadas y la sociedad civil. ¿Cuál fue la mayor dificultad que encontró en este proceso?
Creo que la mayor dificultad fue recuperar la confianza del segmento, que tenía todas las razones del mundo para creer que no se iba a hacer nada porque no se había hecho nada antes. Cuando fuimos a las reuniones, había un ambiente de mucha desconfianza entre el segmento y el organismo público, y entre el organismo público y el segmento.
Con el tiempo, lo fuimos rompiendo. El segmento demostró que está estructurado con empresas que cumplen, con empresas que incluso traen prácticas de fuera de Brasil, y el poder público demostró todos los días que realmente teníamos intención de hacerlo [la reglamentación].
Así que la mayor dificultad fue romper ese impulso inicial, una vez que ganamos esa confianza, las cosas fluyeron mucho mejor.
Se habla mucho de la supuesta preocupación del Gobierno por una posible guerra fiscal entre los estados y el Gobierno federal, porque algunos estados, como Paraná y Río de Janeiro, están creando sus propias normas e impuestos. Como especialista, ¿cree que el mercado tiene motivos para preocuparse?
Las decisiones sobre apuestas estatales se basan en una sentencia del Tribunal Supremo y esta sentencia, en mi lectura, es bastante clara. Los estados tienen derecho a tener sus propias loterías, pero tienen que cumplir las normas federales. Y la norma federal más importante es que el estado debe respetar la territorialidad.
¿Qué significa eso? Usted tendrá una autorización para operar en el estado, pero el jugador sólo podrá acceder a su sitio web si está físicamente allí con su teléfono móvil.
Si se respeta esto, se reduce mucho el riesgo de una guerra fiscal, y creo que el gobierno y las entidades trabajarán para que se cumpla esta regla. Esta es la regla de oro. Una vez respetada, todas las demás cuestiones son más fáciles de resolver.
Algunos argumentan que la estructura ideal para regular las apuestas en Brasil sería una agencia, de la misma forma que otros sectores ya tienen la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) o la Agencia Nacional de Electricidad (Aneel), por ejemplo, y no una secretaría. ¿Cuál es su opinión al respecto?
Creo que deberíamos avanzar hacia una agencia. Debido al marco regulador, la agencia tiene capacidad para tener una mejor estructura, más recursos y está más blindada frente al proceso político.