A medida que se acerca la edición LVIII del Super Bowl, la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) ha establecido una serie de nuevas normas para los jugadores de los dos equipos que se enfrentarán el próximo 11 de febrero en el estadio Allegiant de Las Vegas.
Las políticas más estrictas de la NFL estipulan que cualquier jugador de un equipo que haya llegado al Super Bowl no puede apostar en Las Vegas, incluidos tanto los juegos de casino como los deportivos. La política habitual permite a los jugadores apostar en deportes distintos a los de la NFL cuando no están en las instalaciones del equipo o de la liga o de viaje con su equipo.
Según un informe de la CBS, la NFL esbozó la nueva política del Super Bowl en un memorándum enviado en septiembre y obtenido por Front Office Sports. Estas normas sólo se aplicarán a los dos equipos finalistas - Kansas City Chiefs y San Francisco 49ers- y no al resto de jugadores de la NFL.
En cuanto a los jugadores de la NFL que no disputen el Super Bowl, éstos podrán apostar en Las Vegas, sólo que no podrán apostar en la NFL en ningún momento y, según la normativo, no podrán entrar en ninguna casa de apuestas deportivas hasta que termine el partido, a menos que tengan que atravesar una para acceder a una zona separada del casino o del hotel.
"Mientras estén en Las Vegas, los jugadores que compitan en el Super Bowl tienen prohibido participar en cualquier forma de juego, incluidos los juegos de casino y las apuestas sobre cualquier deporte", confirmó el portavoz de la NFL, Brian McCarthy, al diario Las Vegas Review-Journal.
De acuerdo a la nueva política, si algún jugador es sorprendido apostando en la NFL, se enfrentará a una suspensión de al menos un año. En caso de que el jugador apueste por su propio equipo, se enfrentará a una suspensión de dos años.
Cualquier jugador que apueste en deportes mientras esté en las instalaciones de un equipo o participando en un viaje del equipo se enfrentará a una suspensión de dos partidos. Por ejemplo, un jugador puede apostar en el baloncesto universitario siempre que lo haga en su tiempo libre y lejos del equipo. Si realiza la apuesta desde las instalaciones del equipo, se enfrentará a una suspensión de dos partidos.
La NFL ha implementado más de 10 suspensiones por apuestas desde 2018.