La consultora Deloitte realizó un estudio sobre la situación tributaria de las plataformas de apuestas online a nivel mundial y en Chile y, para el caso del país sudamericano, propuso una tasa del 23%, la cual estaría alineada con estándares internacionales que varían entre 17,5% y 26,5%.
En agosto de este año, la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados fijó un impuesto específico del 20% para los operadores de iGaming, el cual no será sustituto del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que también se aplicará. Además, incluyeron en el proyecto de ley una tasa adicional del 1% que las firmas podrán pagar directamente o dirigir a la promoción del juego responsable.
En este contexto, la consultora estimó en su reporte que “es posible constatar que la tributación teórica propuesta para los operadores online ascendente a 37,6% estaría sobre los rangos promedio de Europa y de los países Latinoamericanos que compiten”.
El estudio, elaborado por el socio de la consultora Hugo Hurtado, resaltó también que hay tener presente que "los rangos aplicables a este tipo de operaciones se sitúan en la mayoría de los países revisados entre el 15% y el 28%, existiendo algunos casos con tributación más baja como Perú y Chipre, y otros con una tributación más alta como Grecia (35%) y Francia (45%)”.
Asimismo, la consultora remarcó “las diferencias estructurales” entre las apuestas en establecimientos físicos y los operadores online, “subrayando que la imposición de los mismos tributos a ambos podría tener efectos dispares en la recaudación y en los incentivos para la formalización” de los segundos.
Además, el estudio indicó que en los países analizados “no se aplica simultáneamente” el IVA y un impuesto específico sobre las ganancias brutas en las apuestas online, “lo cual es un punto crucial para el diseño de un régimen fiscal equilibrado y eficiente en Chile”.
“Al incorporar el pago de IVA, una licencia de operación y una sobretasa para las apuestas en línea de competiciones deportivas, la tributación propuesta para los operadores online supera incluso la tributación teórica de los casinos de juego”, advirtieron.
Por último, el informe alertó que “tasas de impuestos excesivamente altas podrían reducir los ingresos del Estado, ya que un incremento significativo en la tributación de los juegos online podría disuadir a los operadores de formalizarse, afectando la tasa de canalización y, en consecuencia, el recaudo fiscal”.