La Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), ente regulador del sector en España, emitió la semana pasada los resultados del Estudio de Prevalencia del Juego 2022-2023. Estos datos revelaron que en la Comunidad Autónoma de Aragón los locales de apuestas deportivas movieron EUR 50.6 millones (USD 53.4 millones) el año pasado.
Esta cifra supone un 3,12% menos que en 2021, cuando se llegó a 52.1 millones de euros, detallaron en el medio local Heraldo, donde también destacaron que la cifra no incluye lo que se juega a través de internet.
Los números registrados en los últimos dos años son significativamente inferiores a las cantidades que se apostaban antes de la pandemia. En 2019 se alcanzaron EUR 65.8 millones, según los informes que anualmente publica el Gobierno aragonés, pero es casi el doble del registrado en 2013, que fue de EUR 27 millones.
Como informó Yogonet, el informe reveló que el perfil del jugador en España es cada vez más joven, ya que un 22% es menor de 25 años, y que la vía de entrada al juego es, mayoritariamente, presencial.
De acuerdo al estudio, avalado por el Ministerio de Consumo español, dicha vía de ingreso al juego se da mediante la lotería —a partir de boletos, billetes, décimos— y la lotería instantánea o presorteada. Además, que un 86,61% de los encuestados de esa edad afirma haber jugado a ambas y, de ellos, un 2,7% presenta síntomas de problemas con el juego.
Otro dato que revela el informe es que un 12,5% de los jóvenes de entre 18 y 25 años de España que participa en apuestas online presenta síntomas de problemas con el juego, sin llegar a hablar de una adicción establecida.
Este dato despertó algunas alertas en especialistas que participaron de la VI Jornada sobre Juego Responsable en Aragón celebrada en Zaragoza y organizada por la Asociacion Aragonesa de Jugadores de Azar en Rehabilitación (Azajer), en colaboración con el Ejecutivo autonómico.
En esa ocasión, informó el mismo medio, Ana Estévez, profesora titular de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Deusto, alertó que las chicas adolescentes están empezando a jugar a edades más tempranas y "sobre todo en pareja". "El juego se está convirtiendo en una actividad cada vez más habitual para ellas y la edad de inicio empieza a converger", afirmó. Las mujeres tardan más en presentar síntomas de dependencia, habitualmente lo hace entre los 30 y 40 años. Asimismo, ha lamentado que los tratamientos "no están adaptados a las perspectivas de género" y que la mujer jugadora tiene "un estigma importante y sensación de culpa y vergüenza social".
Por su parte, la profesora del Departamento de Psicología y Sociología de la Universidad de Zaragoza e investigadora principal del Grupo de Investigación en Salud Mental de la Comunidad de Aragón, Yolanda López del Hoyo, defendió la necesidad de un "cambio de enfoque" cuando se habla de que alguien tiene problemas de juego porque "el juego es un problema de salud pública".
"Hasta ahora se defiende el juego responsable, que lo que hace es culpabilizar a la persona de su trastorno, pero hay que avanzar hacia un enfoque que englobe intervenciones a todos los niveles, no solo individuales", aseguró.