La lista de enmiendas a la Medida Provisional 1.182/2023, firmada por el Poder Ejecutivo brasileño, terminó con un total de 244 pedidos. Entre ellos, se destacan los presentados por el senador Angelo Coronel, uno de los legislativos más constantes en los pedidos y defensa de la legalización del juego en Brasil.
Coronel presentó en total nueve enmiendas, dos de ellas dedicadas explícitamente a pedir la derogación de la Ley de Contravenciones Penales y que se liberen los juegos de azar en Brasil.
En el caso de la enmienda nº223 del senador, propone específicamente terminar con el artículo 50 de la Ley de Contravenciones Penales para que el "jogo do bicho" deje de estar prohibido en Brasil.
Este juego es un popular sistema de apuestas que actualmente es considerado un delito en el país. “Este tipo de juego no es más que una lotería y es muy conocido y practicado en Brasil. Creo que regulando el sector vamos a tener una gran ganancia de ingresos y sacar de la clandestinidad una actividad socialmente aceptada”, aseguró Coronel.
“Esta discusión ya está en el Supremo Tribunal Federal (STF). La MP es la oportunidad que el Congreso tiene para legislar sobre el tema, ese es nuestro papel”, declaró el senador al medio CNN.
Según dicha ley, actualmente el juego se considera una contravención penal, es decir, con penas que pueden ser de hasta un año de cárcel, más una multa.
“Es oportuno, por lo tanto, que el Congreso Nacional aproveche el momento y se posicione sobre este tema, retirando de nuestro ordenamiento jurídico una disposición legal que contradice una práctica ampliamente conocida y aceptada por la sociedad. Con esta evolución, nuestra legislación penal se adaptará a la realidad cotidiana de los brasileños y será posible regular rápidamente esta otra actividad económica con fuerte potencial de generar ingresos”, afirmó el senador sobre el "jogo do bicho".
La otra enmienda de Coronel, la nº224, busca autorizar los juegos de azar, como el bingo, los casinos y las apuestas. Según el texto, el funcionamiento de los casinos sería exclusivamente en centros turísticos, como una especie de atracción turística. “La aprobación de estas enmiendas es difícil y dependerá de los congresistas. Pero es importante recordar que Brasil está perdiendo muchos ingresos por no aprobar estos juegos”, argumentó.
“Bajo el sesgo de los ingresos, si el Gobierno Federal proyecta ganancias de las apuestas deportivas del orden de BRL 2.000 millones (USD 420 millones) ya en 2024, las estimaciones con la regulación de otras formas de juegos y con la implementación de casinos elevar esta proyección a las decenas de miles de millones, teniendo en cuenta el impacto potencial del sector en el PIB y teniendo como referencia países como Italia”, concluyó Coronel.