La Cámara de Representantes de Filipinas aprobó el 29 de septiembre —con 192 votos a favor de 307— el proyecto de ley que crea la Autoridad de Desarrollo de la Isla de Borácay (BIDA), escrito por Paolo Duterte. Una iniciativa similar presentada por Cynthia Villar aguardaba su tratamiento en Senadores.
La normativa marca un cambio de rumbo del gobierno de Rodrigo Duterte, quien en 2018 prohibió los casinos en la isla en pos de una rehabilitación ambiental. El mandatario argumentó que el país precisa ingresos adicionales para paliar las consecuencias económicas causadas por la pandemia.
Rodrigo Duterte.
El proyecto de ley BIDA crea una zona turística especial. Ciudadanos y empresarios locales mantienen una fuerte oposición. Según Kim Sin Tugna, miembro del grupo activista Bayan Aklan, el objetivo es hacer de la isla de Borácay una zona exclusiva para las élites y empresas extranjeras. Agregó que el Gobierno nacional quiere controlar toda la actividad socioeconómica y que el cierre de 2018 fue el preludio de la apertura de la isla a empresas multinacionales. Los funcionarios locales también expresaron su preocupación por un presunto despojo de poderes a favor de Duterte.
La Corporación Filipina de Entretenimiento y Juego (Pagcor, por sus siglas en inglés) aprobó los planes de Galaxy Entertainment Group, empresa con sede en Macao, y del magnate Andrew Tan para construir casinos.