La iniciativa, que cuenta con el dictamen contrario pero no vinculante del Tribunal Económico-Administrativo Municipal, es una de las modificaciones planteadas para los impuestos y tasas municipales del próximo año.
En este marco, el Gobierno justificó en un primer momento el aumento del 100% de la licencia de apertura de estos locales por su proliferación en los últimos años, y la necesidad de fondos para rehabilitar a personas con ludopatías.
Pero el Tribunal Económico-Administrativo dictaminó que esa suba no tenía una motivación suficiente, por lo que los responsables municipales volvieron a esgrimir esos argumentos, a lo que el órgano fiscalizador replicó que la tasa tiene que ser calculada "en función del coste que tiene para el Concello", la tramitación de los expedientes de apertura, y volvió a emitir un informe negativo. El Gobierno local contestó que "no actualizar las tarifas supondría infravalorar la capacidad económica consolidada en los últimos años", por las empresas de este sector que pidan nuevas licencias, sobre lo que el tribunal advirtió ayer mismo que, en la memoria económica presentada sobre esa subida, "no se realiza ningún análisis numérico que permita apreciar su justificación cuantitativa". Cabe destacar que este análisis es exigible por la jurisprudencia del Tribunal Supremo, de forma que su ausencia determinará la nulidad de pleno derecho de las disposiciones reglamentarias que determinen las cuantías de las tasas.
A pesar de esta advertencia, el Gobierno local optó por incluir este incremento en su propuesta de ordenanzas fiscales para 2021. El final de esta disputa está abierto.