Una vez finalizado el estado de alarma, la contratación laboral en España continuó la tendencia alcista que comenzó en el mínimo de abril (673.176 contratos), con avances en mayo (850.653), junio (1.159.711) y julio (1.536.211).
Entre los sectores más golpeados se encuentra la contratación hotelera y gatronómica, un sector muy ligado al turismo que afecta tanto a los servicios de alojamiento (40.422 contratos, un 67% menos) como a los de comidas y bebidas (193.330 contratos, un 47% menos).
De forma más específica, destacan las caídas experimentadas por las agencias de viaje (87,58%), el transporte aéreo (81,26%), las actividades de creación artística (72,78%), las actividades de juegos de azar (70,13%), publicidad y estudios de mercado (62,91%) o actividades de bibliotecas (62,14%).
Como es habitual, nueve de cada diez contratos firmados en julio fueron temporales, un dato que aunque no es positivo, indica una cierta recuperación de la normalidad, según indicaba el secretario de Estado de Empleo y Economía Social, Joaquín Pérez Rey. Del total de contratos firmados, 291.168 tenían una duración inferior a siete días y algo más de medio millón, un tercio del total, no alcanzaba el mes.