Hace unos días, se difundió que Enjoy había desvinculado a un centenar de ejecutivos, pero no es el único operador chileno que está siguiendo este camino. El diario El Mercurio informó que Marina del Sol envió una carta a sus trabajadores para ofrecerles un plan de retiro voluntario.
En la carta dirigida a los trabajadores, el empresario Nicolás Imschenetzky argumentó: "Hemos estimado las condiciones de operación futura y, en el mejor de los casos, será cercana al 60% de la actual". La empresa desembolsará $ 1.500 millones de pesos chilenos en los planes de retiro voluntario (más de US$ 1,9 millones). El costo mensual del cierre es de $ 2.300 millones de pesos chilenos (más de US$ 2,9 millones).
Según los empleados, esta movida implicaría la salida del 40% del staff, aunque la compañía sostiene que el porcentaje sería menor. "Para volver luego de la pandemia, deberemos todos entrar en un plano de eficiencia radical", indicó Imschenetzky.
Casino Talca, operado por Corporación Meier, sigue el mismo camino. "En consideración a la incertidumbre de fechas de normalización de nuestro casino, se ha analizado la factibilidad de ofrecer, a todos los que así lo deseen, la alternativa de poner término a sus contratos de trabajo de mutuo acuerdo, accediendo al pago del 50% de la indemnización por años de servicio", decía la carta que recibieron los empleados.