Casaab mencionó que a partir del cierre de casinos por la pandemia, se han perdido 130 millones de pesos en la entidad (US$ 5,75 millones), lo que representa un gran golpe económico para sus propietario. “Por lo que, de no darse la autorización de su apertura en breve, se estarían perdiendo alrededor de 5.200 empleos directos e indirectos”.
Por su parte Miguel Ángel Ochoa, presidente nacional de la AIEJA, informó que de los 5.200 empleos en Colima, 1.600 son directos y el resto indirectos. Ante ello lamentó que no haya una fecha determinada para su reapertura, y aun así no se ha despedido a ningún trabajador.
Casaab, aseguró que los casinos se encuentran preparados “para abrir a partir de hoy mismo, si así se determina, pues contamos con tapetes sanitarios, control de temperatura, gel, además se estará exigiendo que entren con cubrebocas”.
Dijo que se cuentan con medidas de control tanto para clientes, empleados y proveedores, además que las máquinas se encuentran desinfectadas al momento en que legue el cliente, y cuando se retira se vuelve a desinfectar la máquina.
Así también sobre las medidas sanitarias que les marca la Secretaría de Gobernación, se tiene un sistema por ley que extrae el aire de la sala hacia arriba, eso para sacar el humo del cigarro, con lo que cada 20 minutos se cambia el aire totalmente lo cual da mucha seguridad.