En ese paquete, PP y Ciudadanos han incluido también a los casinos, los bingos y los salones recreativos y de juego, que podrán bonificarse durante tres meses con el 25% el Impuesto sobre Bienes Inmuebles y el de Actividades Económicas, según destaca el proyecto del Poder Ejecutivo local, y confirman fuentes del Gobierno municipal.
Las modificaciones de las ordenanzas fiscales están en periodo de alegaciones, y tendrán aún que superar la votación en el Pleno para ponerse en marcha.
Fuentes de Hacienda justifican que se trata de actividades consideradas de “especial interés o utilidad municipal”, por su poder en la generación de empleo.
“El único criterio que se ha seguido es que sean actividades que generen empleo. Se ha tomado toda actividad que genera empleo. Los salones de juego, como los estancos o las discotecas, son una actividad legal, y tienen derecho a una rebaja fiscal para mantener la actividad económica y el empleo”, apuntan desde el Ayuntamiento, que precisa que estas rebajas son compatibles con la “política de control” del Ayuntamiento.
Ni el alcalde ni la vicealcaldesa, Begoña Villacís, mencionaron públicamente estas actividades como beneficiarias de las medidas, que detraerán del fisco 63 millones de euros (53 en concepto del Impuesto de Bienes Inmuebles y 10 por el Impuesto de Actividades Económicas).
Cabe mencionar que desde fines de enero, Urbanismo no concede licencias de funcionamiento a estos locales, si no cuentan con la pertinente autorización de la Comunidad de Madrid. Hasta entonces, los permisos eran independientes y el Consistorio no exigía como condición, que todo estaba en regla a nivel regional.
Esta nueva exigencia evita de facto que se abran nuevas casas de apuestas en la ciudad de Madrid, porque la Comunidad mantiene en vigor una suspensión de estas autorizaciones desde noviembre.
Precisamente, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso tomó esta decisión por razones de “salud pública”. Ahora, sin embargo, el Consistorio incluye esta actividad, bajo el foco de la administración, dentro del paquete de “especial interés” durante la epidemia. Las rebajas se aplicarán durante tres meses, dentro del periodo fiscal de 2020, y podrán acogerse a ellas las compañías que puedan demostrar que entre el inicio y el final del periodo cuentan con la misma plantilla (aunque hayan hecho ERTE).