El juzgado de instrucción número 6 de la Audiencia decidió en enero investigar lo que ocurrió con la bola del sorteo, a raíz de varias denuncias de particulares y, tras haberse practicado varias diligencias, el ministerio fiscal ha pedido el archivo al considerar que "las anomalías o incidencias denunciadas" no constituyen "infracción penal alguna".
La Fiscalía considera en su escrito que Loterías ha dado "cumplida y satisfactoria explicación sobre las circunstancias acaecidas, que quedan totalmente extramuros del derecho penal".
Expone que las irregularidades denunciadas se circunscriben a dos momentos previos al sorteo: primero, dos bolas cayeron fuera de la tolva (donde se depositan las bolas previamente al sorteo) y fueron inmediatamente introducidas por el personal de Loterías; después, la introducción en el bombo grande de otra bola por un empleado del organismo.
La primera incidencia, según la Fiscalía, está prevista en las normas de celebración de los sorteos de Lotería Nacional y ya se había producido, "sin consecuencia alguna" en otros, como acreditan varias grabaciones de 2010, 2015 y 2017.
Respecto a la segunda incidencia, de las imágenes se desprende que los hechos "corresponden plenamente con las explicaciones" de Loterías, que concreta "detalladamente" quién intervino y que adjunta varias declaraciones, incluida la de un educador del colegio de San Ildelfonso.
La Fiscalía señala además que si una bola se queda enganchada en una de las liras, una vez se haya realizado la primera revisión, el procedimiento prevé que sea el Departamento de Coordinación de sorteos el que subsane cualquier anomalía en la fase de comprobaciones previas a la celebración.
Hace referencia a las Normas Jurídicas y Técnicas de la celebración de los sorteos de Lotería, que indican que "en todo caso, hay que proceder a localizar la bola para su incorporación junto al resto ya que, en caso contrario, habría que sustituir todas las bolas por el juego de repuesto".