Tras recibir una denuncia por posible comisión de delitos de usurpación de identidad y estafa en el seno de una organización criminal, el último viernes la Guardia Civil identificó en la localidad de Becerreá a un hombre que intentaba vender 350 boletos de lotería falsificados. Para captar compradores el sujeto afirmaba que pertenecía a una asociación de discapacitados.
Según informó el medio digital español Cope, los boletos que costaban uno y dos euros tenían la particularidad de que en su dorso no figuraban las instrucciones para proceder al cobro, por lo que los compradores nunca llegarían a obtener una compensación económica en caso de acertar la combinación ganadora.
Durante el operativo se logró desarticular un punto de venta de lotería falsificada, con el que el hombre identificado podía ganar más de 300 euros al día. En este delito también estarían implicadas otras personas que facilitaron la impresión de los boletos para ponerlos en circulación.