Romero Bastarrachea, diputada de la fracción parlamentaria Movimiento Ciudadano, estableció la necesidad de implementar reformas en la Ley existente para establecer controles más estrictos sobre las salas de juegos de azar. Durante su presentación, afirmó que cerca de un 80% de las personas que asisten a los casinos, tienen problemas relacionados a la adicción al juego, razón por la cual considera necesario crear políticas públicas de prevención y reglamentos que permitan a combatir este problema en el estado.
En una entrevista brindada a los medios, Romero Bastarrachea afirmó "Yo no estoy en contra de los casinos, pero estoy en contra de que no tengan la regulación suficiente y que no haya un combate frontal a la adicción" y agregó "En la actualidad, el gobierno no está tomando cartas en el asunto. Y considero necesario regular el establecimiento, la atención a la ludopatía, incluso la venta de comidas y bebidas, quienes entran y quienes salen". Además, la diputada hizo énfasis en que la actualidad "los casinos de Yucatán están en un paraíso, y pretendemos que eso se acabe. Que tengan un negocio rentable pero regulado".
Durante su presentación, Romero Bastarrachea destacó que en los últimos años la proliferación de las casas de apuestas y el fácil acceso, incluso a menores de edad, ha provocado el aumento de casos de ludopatía, además de que incentiva a las personas a consumir tabaco y alcohol, otras de las adicciones que buscan combatir. Además, lamentó que en México existan más casinos que universidades e instituciones de educación superior. “Este problema es grave, por lo que es necesario establecer obligaciones, requisitos, modos de operar en los casinos y apoyar a las personas que padecen ludopatía”, expresó.
El proyecto presentado, establece que algunos de los requisitos que deberán cumplir las salas de juegos de azar son: estar a una distancia de por lo menos 500 metros de entidades de educación básica, media y superior, así como de bibliotecas; cumplir con las condiciones de iluminación y ventilación adecuadas, contar con acceso directo y a la vista del público, por lo que no podrán tener privados o habitaciones separadas del local autorizado, así como contar con carteles de prevención y riesgos de la adicción al juego en baños, recepción, zona de compra y recargas de tarifas para juegos.