Si el mercado está en su punto de saturación, los reguladores podrían limitar las licencias en un esfuerzo por permitirles a los actuales operadores de casino la posibilidad de sobrevivir en el mercado.
La semana pasada, el gobierno de New Jersey informó que mantendrá la supervisión del Atlantic City hasta 2021. El estado comenzó a tomar el control del mismo a fines del 2016, luego de que la ciudad se endeudara masivamente y amenazara las calificaciones crediticias de los distritos cercanos y del propio Garden State.
Sheila Oliver, vicegobernadora de New Jersey, y James Johnson, lanzaron el Atlantic City Implementation Plan, que busca generar una base sólida para la ciudad, antes de que los funcionarios locales retomen el control. Al respecto Oliver declaró: "Confío en este plan ya que la comunidad tiene una participación importante al igual que las partes interesadas de la ciudad y las principales instituciones que se comprometieron para hacer el trabajo".
Por su parte, Jonhson considera que la Comisión de Casinos de New Jersey (CCC) y la División de Cumplimiento de Juegos (DGE) deberían investigar si se justifica la prohibición de emisión de nuevas licencias de casino.
La Ley de Control de Casinos de New Jersey establece que, cuando se recibe una solicitud para un casino, la CCC debe abstenerse de aprobar "si la emisión o la tenencia dan lugar a una concentración económica indebida", es decir, si tendría poder real o potencial como para impedir o dificultar la competencia entre los licenciatarios de casinos o impactar negativamente la estabilidad económica de la industria de los casinos.