Cerca de 47 millones de estadounidenses, uno de cada cinco en edad adulta, apostarán 8.500 millones de dólares en el torneo final universitario de baloncesto de la NCAA que arrancará este martes, conocido como “March Madness” (locura de marzo), según una nueva encuesta publicada por la Asociación Estadounidense de Juego (AGA, en inglés).
Se trata del primer torneo nacional de la NCAA (Asociación Nacional Deportiva Universitaria) que se celebra desde el fallo de la Corte Suprema de mayo de 2018, que permitió a los estados legalizar, regular y fiscalizar las apuestas deportivas. Ocho estados ofrecen actualmente la posibilidad de realizar apuestas deportivas, incluido Nevada, donde nunca estuvo prohibido.
Los principales resultados de la encuesta, realizada por Morning Consult, enumeran además que más de 40 millones de personas apostarán USD 4,6 mil millones en un conjunto de 149 millones de brackets; casi 18 millones de personas apostarán USD 3,9 mil millones en una casa de apuestas deportivas online, con un corredor de apuestas o con un amigo; 4,1 millones realizarán una apuesta en sportsbooks de casinos o mediante una aplicación legal; 2,4 millones apostarán de forma ilegal con un corredor de apuestas; y 5,2 millones apostarán online, probablemente en sitios offshore ilegales.
"Durante el torneo de este año, el primero en la era post-PASPA (la ley que restringía las apuestas en Estados Unidos), se espera que los seguidores de los deportes apuesten un 40% más que en el Super Bowl de este año", pronosticó Bill Miller, presidente y CEO de AGA. "A diferencia de cualquier otro evento deportivo en el país, March Madness atrae a millones de personas que completan brackets, hacen apuestas casuales con amigos, o apuestan en una casa de apuestas deportivas, lo cual los estadounidenses ahora pueden hacer más que nunca", añadió.
Desde el fallo de la Corte Suprema, se apostaron más de USD 5,9 mil millones en los ocho estados con apuestas reguladas, que permiten la protección del consumidor y generan ingresos fiscales para los gobiernos estatales, locales y tribales de todo el país.
"Estos resultados indican que todavía hay trabajo por hacer para erradicar el vasto mercado de apuestas deportivas ilegales en este país, y nos comprometemos a garantizar que existan políticas sólidas para proteger a los consumidores, como los 47 millones de estadounidenses que apostarán en March Madness", concluyó Miller.