Edición Latinoamérica
26 de Marzo de 2019

El diputado Herculano Passos defiende el modelo de casinos en resorts

El Frente de Turismo defiende la legalización de los casinos en Brasil

El Frente de Turismo defiende la legalización de los casinos en Brasil
Herculano Passos (MDB-SP) defiende que Brasil legalice los casinos, dentro del modelo de resorts integrados.
Brasil | 13/03/2019

El coordinador del Frente Parlamentario Mixto del Turismo, el diputado Herculano Passos (MDB-SP) defiende que Brasil legalice los casinos, dentro del modelo de resorts integrados: integrando las salas de juego con hoteles, centros comerciales y de convenciones, y no sobrepasando la superficie del casino en más del 5% del emprendimiento.

E

l complejo integrado fue defendido por el alcalde de Río de Janeiro, Marcelo Crivella -en un artículo en el diario O Globo de Brasil- como “una buena idea para desarrollar el mercado inmobiliario de Porto Maravilha”.

Un proyecto con esa propuesta ya fue aprobado por una comisión especial de la Cámara y está listo para ser llevado a votación en plenario, lo que debería ocurrir en el segundo semestre, según el propio legislador, pues la prioridad es aprobar pronto la reforma previsional.

En una entrevista con el Diario Do Porto, el diputado aseguró que los brasileños aún no tienen la verdadera dimensión de la importancia del turismo en la economía mundial.

¿Cuáles son los proyectos prioritarios del Frente Parlamentario del Turismo?

El más cercano de aprobación, que cuenta incluso con una MP enviada por el presidente Temer a fines del año pasado, es la apertura del capital extranjero en empresas aéreas, pasando del 20% actualmente permitido al 100%. Con eso vendrán más compañías extranjeras para actuar en Brasil, aumentando los servicios disponibles, disminuyendo costos y precios para el consumidor. Soy el relator de la comisión especial formada para la tramitación de esa MP en la Cámara y en el Senado.

La segunda prioridad es la aprobación de la Ley General del Turismo, que va a modernizar toda la legislación actual que rige el sector, con sus 118 artículos. Esta nueva ley ofrecerá una industria turística más dinámica y libre, ampliando las posibilidades para quien quiere emprender. Un ejemplo de cambio con esta nueva ley es el fin del cobro de los derechos del ECAD por transmisión de canciones en habitaciones de hoteles, posadas e incluso de buques. Hoy la cobranza ocurre en cada unidad, lo que encarece en mucho lo que debe ser pagado por el empresario hotelero. No estamos en contra de la recaudación de derechos de autor, pero queremos limitarla a las áreas de uso común de los establecimientos.

El Frente Parlamentario del Turismo también discute la legalización de los casinos en el país. ¿Cuáles son las posibilidades de que este proyecto sea aprobado y cuándo puede ir a votar?

Este tema fue analizado por una comisión especial en la Cámara y tuvo su informe aprobado, faltando sólo que sea apreciado y votado en Plenario. Creo que el informe sólo será debatido después de la aprobación de la reforma previsional, por lo que estamos hablando del segundo semestre de este año, como mínimo. El presidente de la Cámara, Rodrigo Maia, sabrá colocarlo en votación en el momento oportuno.

¿Cómo es el modelo que usted defiende para la legalización?

Yo entiendo que el mejor formato para la legalización es el de los resorts integrados, en los que los casinos son sólo una pequeña parte (menos del 5%) de un complejo integral que reúne hoteles, centros comerciales, salas de conciertos y centro de convenciones. Es un modelo con gran potencial para la generación de empleos, la renta y la recaudación tributaria.

Hay quienes critican el modelo de resorts integrados, diciendo que excluyen a los apostadores más pobres...

No soy defensor de la exclusión, pero defiendo que el modelo a ser adoptado sea aquel que atraiga a los brasileños que ya viajan al exterior para jugar, y también a los extranjeros que viajan alrededor del mundo detrás de ese tipo de diversión. No quiero un modelo que estimule el juego para quien no puede perder. Sabemos que al menos dos vuelos fletados por semana parten de Brasil para mantener los casinos en Uruguay. Sumemos a ello los que viajan individualmente hacia ese destino o hacia otros destinos, en busca del juego legal. Estos brasileños no están interesados en los casinos ilegales que ya existen en Brasil, en los que los trabajadores no tienen su situación amparada por la legislación y los empresarios no recaudan impuestos.

¿Cuánto el juego ilegal mueve en Brasil?

Hay estimaciones de que los casinos ilegales, más los bingos y el juego del bicho, mueven unos 20.000 millones de dólares al año en el país, pero creo que ese número es mucho mayor.

¿En el proyecto a ser votado en la Cámara hay alguna limitación al número de casinos?

Por la propuesta en trámite en la Cámara, los casinos serían limitados teniendo como parámetro la población de cada Estado. Así, el más poblado (São Paulo) podría tener hasta tres casinos, el Río y Minas, dos; los demás, uno.

¿El perfil más conservador de la Cámara y del Senado, después de las últimas elecciones, puede dificultar la aprobación de ese proyecto?

Sí. Tenemos la resistencia principalmente de los diputados evangélicos, pero a menudo solemos debatir con ellos recordando que el juego está legalizado en la mayoría de las naciones cristianas, como los Estados Unidos, Europa y buena parte de América Latina. Recuerdo que cuando el juego fue prohibido en Brasil, en los años 40, al menos 50 mil personas perdieron su empleo. Brasil, desde allí, quedó 70 años parado, mientras que otros países se modernizaron y disciplinaron el juego. No lo hicimos y por eso el juego ilegal prosperó.

¿Cuál es la estimación de generación de empleos, en caso de que los casinos sean nuevamente legalizados en el país?

Estimamos que los resorts integrados podrán generar cerca de 500 mil empleos en Brasil. En los hoteles comunes, hay un promedio de 0,8 empleos por habitación. En los resorts integrados, hay un promedio de 3,8 empleos por habitación. Esto ocurre porque el negocio no es sólo la hostelería, sino también el casino, los restaurantes, los centros comerciales, los centros de convenciones, las casas de conciertos que integran el complejo. Mucha gente trabajando, mucha renta y mucho impuesto siendo generados.

Cuando usted habla en resorts integrados, ¿cuáles son los modelos de ese tipo de emprendimiento en el exterior que podrían venir a Brasil?

No queremos los casinos aislados, como existen en Europa y en algunos países de América Latina. Los modelos que buscamos están en Las Vegas, en los Estados Unidos; en Macao, China y, en particular, en Singapur. Este país, que es una isla con 5 millones de habitantes, recibía hasta 2010 cerca de 12 millones de visitantes anualmente. En ese año aprobaron y construyeron un complejo integrado, el Marina Bay Sands, y hasta ahora el crecimiento del número de turistas fue del 50%, llegando a casi 18 millones de personas, el triple de lo que recibimos en Brasil. El éxito del complejo integrado de allí tuvo reflejos en toda la economía. La propia cadena hotelera, que ya era grande, tuvo la apertura de 40 nuevos establecimientos.

¿Embratur está preparada para la promoción de Brasil en el exterior?

Esa es otra prioridad del Frente Parlamentario del Turismo. Necesitamos transformar la Embratur, para salir de la autarquía a una agencia. Hoy, como ente autárquico vinculado al Ministerio de Turismo, Embratur sólo puede recibir recursos del ministerio, lo que limita en mucho su presupuesto y sus posibilidades de promover Brasil. Al ser agencia, Embratur podría tener recursos de otras fuentes y ampliar su acción en el exterior, para atraer a más turistas extranjeros.

¿Qué se puede hacer a corto plazo para cambiar esta situación?

Ya hemos conseguido del gobierno federal una medida esencial, el fin de la exigencia de visados para los visitantes de Estados Unidos, Japón, Canadá y Australia. La exigencia de visado existía para esos países como una medida de reciprocidad, pero que no tiene sentido en la medida en que tenemos mucho interés en que los turistas de esos países vengan a gastar su dinero aquí en Brasil. Los países vecinos, como Argentina, ya no tenían esa exigencia, lo que los hacía mucho más atractivos al visitante que no quiere perder tiempo yendo a consulados para obtener permiso.

El turismo parece que nunca fue considerado como una prioridad para el desarrollo económico. ¿Esto puede cambiar?

Es verdad. En Brasil, todavía no está diseminada la idea de cuán importante es el negocio del turismo en el mundo. Todavía tenemos una visión poco profesional de un sector económico que es prioritario para muchos países. No basta con ser los campeones en recursos naturales.